SANTIAGO. Más de 300 viviendas permanecían este jueves inundadas en diferentes puntos de esta provincia, como consecuencia de las lluvias que, por segunda tarde consecutiva, ayer se registraron aquí, causando los peores daños en comunidades de Villa González, como consecuencia del desborde del río Arrenquillo.
Mientras tanto, importantes calles y avenidas de esta ciudad continúan intransitables, debido a que las aguas se han acumulado de manera considerable, las malas condiciones de los imbornales.
Por igual, la saturación en la tierra provocada por las lluvias del martes y miércoles, ha provocado deslizamiento, destruyendo parcialmente dos casas ubicadas en la ribera del arroyo Gurabo, por las inmediaciones del barrio Hoyo de Bartola.
Francisco Arias, subdirector de la Defensa Civil con sede en esta ciudad, dijo que las instituciones de socorro están ayudando a los residentes en Banegas, Arrenquillo Arriba y Arrenquillo Abajo. También, a familias afectadas en Villa Liberación, La Cacata, Pekín, Los Filpo de Canabacoa, Cristo Rey, Villa Verde, La Gloria y Hoya del Caimito, de esta ciudad.
Residentes en las proximidades del río Arrenquillo dijeron este jueves que, aunque este ha experimentado crecidas considerables, la de ayer ha sido la más grande en los últimos 20 años.
Arias dijo que la Defensa Civil y los bomberos, asistidos por otras instituciones públicas de servicio, iniciaron un levantamiento en los lugares anegados, a fin de que el gobierno provea asistencia a las familias afectadas, las que reciben comida preparada por los comedores económicos, con la instalación de cocinas móviles.
Con el objetivo de abastecer de agua potable a los afectados, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago ha establecido camiones cisternas, en vista de que ese servicio colapsó en esos lugares.
Los aguaceros registrados en esta ciudad las dos últimas tardes han servido para poner en evidencia el inadecuado funcionamiento de los hidrantes, hasta el extremo que todavía esta mañana se hacía difícil el tránsito de vehículos y peatones por importantes calles y avenidas, que permanecen llenas de agua.
Esa situación prevalece a pesar de inversiones millonarias realizadas por las dos últimas administraciones de la Alcaldía, especialmente la ejecutada en la actual gestión en sus primeros meses.

