La última reunión de la Comisión Política del Partido Revolucionario Dominicano proclama la celebración exitosa el próximo 14 de junio de la XVII Convención Ordinaria, con lo que la organización envía una cuarta señal consecutiva de que ha decidido volver a sintonizar con el 10% del electorado que necesita para recuperar su condición de primera mayoría electoral nacional.
La primera señal la dio el PRD cuando en su pasada convención extraordinaria Milagros Ortiz Bosch reconoció la misma noche de efectuado el proceso -sin poner condición alguna- la victoria de Miguel Vargas. Esa decisión dejaba atrás las luchas intestinas y traumáticas negociaciones en que tradicionalmente concluían los procesos convencionales del partido blanco.
Luego correspondió a Vargas testimoniar que era un demócrata, y que aceptaba los resultados del cuestionado proceso electoral concluido en mayo 2008, para evitar contratiempos al pueblo y daños a la estructura económica nacional.
Ahora, en una tercera y nítida señal, la Comisión Política ha consensuado dos acuerdos fundamentales que apuntalan el empuje definitivo de la celebración exitosa de la convención. Estos acuerdos consensuados son la aprobación del padrón con que votarán los y las perredeístas el venidero 14 de junio, el cual estará conformado por el Registro de Militantes confeccionado en el año 2005 y los nuevos inscritos hasta el 15 de mayo.
El otro punto clave consensuado fue extender a 13 miembros el número de integrantes de las Comisiones Locales Organizadoras, CLO, de los comités municipales y zonales, con los 10 integrantes de los cargos institucionales, previamente dispuesto por el Comité Ejecutivo Nacional, y 3 nuevos miembros que serán escogidos por representantes de Hipólito Mejía, Luis Abinader, Ramón Alburquerque y Emmanuel Esquea, equilibrando la amplia mayoría con que cuenta Miguel Vargas en esos organismos.
Consensuados el padrón electoral y la conformación de las CLO, y no existiendo reclamos o disidencias que pudieran perturbar el proceso, queda despejado el camino de la elección de los presidentes, vicepresidentes, secretarios generales y de organización, es decir, las cabezas de la estructura central de mando del PRD.
La cuarta señal que le envía el perredeísmo a la sociedad de que sabe hacia donde va, es que se muestra férreamente unido y determinado en más de un 80% en favor de las propuestas de Miguel Vargas para: a) articular Un PRD para los nuevos tiempos; b) unificar conducción partidaria, candidatura y gestión gubernamental; y c) concertar un plan de nación entre la comunidad política y la sociedad civil para ejecutar un modelo de desarrollo a 20 años, sin importar quien sea el presidente o cual el partido en el poder.
Llegando al 2011 en pleno proceso de renovación, superados conflictos y rebatiñas que en el pasado han reducido su capacidad para cuajar propósitos comunes y proactivas sinergias, el PRD indicará a la sociedad que está listo para retornar al poder a encarar los desafíos que tiene por delante el país.

