ESPAÑA, EFE. República Dominicana protagoniza en España su segunda participación en un Mundial de Baloncesto -la primera en Filipinas 1978- con una plantilla diezmada por la ausencia de su jugador más importante, lo que plantea algunas interrogantes a la hora de establecer las reales posibilidades del país caribeño de superar la primera ronda.
El primer encuentro de los quisqueyanos será ante Ucrania, este sábado, 12:30 de la tarde (6:30 de la mañana hora dominicana).
El domingo, a la misma hora, contra Nueva Zelanda. Descansa el lunes 1 de septiembre, y el martes 2 va frente Finlandia, a las 9:30 de la noche (3:30 en República Dominicana).
Y en el mismo horario, el miércoles 3 y el jueves 4 contra los Estados Unidos y Turquía, respectivamente, para concluir la primera fase del grupo C.
El ala-pívot de Atlanta en la NBA, Al Horford, decidió no integrar el conjunto caribeño para completar su recuperación de la cirugía pectoral a la que fue sometido, y que le hizo perder gran parte de la temporada pasada en la NBA.
Horford no formó parte del conjunto en 2013, en Venezuela, lo que hace más pesados los hombros del alero Francisco García, la figura sobre la que el entrenador Orlando Antigua deberá estructurar su estrategia.
“Estamos avanzando como queríamos, los juegos de preparación nos han permitido observar a todos los muchachos y ver lo que pueden hacer por el equipo”, sostuvo Antigua.
Entre las pérdidas incluyen una muy sensible: la Universidad de Kentucky, en Estados Unidos, le negó el permiso de jugar el Mundial al pívot Karl Towns, de 18 años, quien defendería los tableros como centro.
La ofensiva contará, además de García, con el escolta James Feldeine, efectivo tirador y diestro manejador del balón, quien no titubea a la hora de atacar el aro; el capitán del equipo Jack Michael Martínez, sólido en las capturas de rebotes y los puntos en la zona restringida; el ala-pívot Eulis Báez, gran responsable de producir; el armador Edgar Sosa y el pívot Eloy Vargas sería el centro titular.
UN APUNTE
Define objetivo
El dirigente criollo Orlando Antigua dijo claro y preciso que “nuestra intención es finalizar al menos entre los 10 mejores del mundo. Sabemos que es difícil pero no imposible, ya que tenemos la inteligencia y el talento. Iremos poco a poco”.

