Distancia
El ministro de Relaciones Exteriores y presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, no ha tardado solo en desmarcarse, sino en desviar los dardos sobre sus relaciones con la firma Odebrecht.
En medio del escándalo desatado por los 92 millones de dólares en sobornos que habría pagado el consorcio brasileño por contratos para la ejecución de proyectos, Vargas Maldonado, quien fue ministro de Obras Públicas durante el periodo 2000-2004, aclaró que no tuvo vínculos con la empresa.
Y de paso desvió hacia el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), que presidía el dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Roberto Rodríguez, la asignación a Odebrecht del acueducto de la Línea Noroeste.
La firma dijo que pagó los supuestos sobornos desde 2001 hasta 2014. Blanco de variadas insinuaciones, incluso de dirigentes de su propio partido, Vargas Maldonado optó por mover rápido sus fichas para evadir el lodo. Aunque por supuesto hay que esperar las investigaciones.

