El 5 de marzo pasado, el doctor Leonel Fernández, Presidente de la República, aterrizó en el municipio de Los Ríos, ubicado entre las provincias de Bahoruco e Independencia.
La visita tuvo que ver con los daños provocados por la crecida del Lago Enriquillo, que afectó a centenares de familias, compuestas todas por agricultores y ganaderos.
Han transcurrido 90 días, después de la visita presidencial, y por las constantes denuncias, se presume, que los trabajos no se han iniciado y si comenzaron, hace rato que están paralizados. En 90 días, el presidente, doctor doctor Leonel Fernández, prometió avanzar los trabajos de recuperación y se ofreció para darle seguimiento a la ejecución de cada una de las obras.
Como ayuda memoria, recuerdo, la reconstrucción del dique Trujillo, y el canal Cristóbal, con una inversión de 180 millones de pesos; 23 millones de pesos, que adeudan 700 ganaderos al Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (CONALECHE); reubicación de 500 familias; construcción y reconstrucción de caminos vecinales; rehabilitación y roturado de 70 hectáreas, para la siembra de guineo y plátanos, entre otras cosas.
No sé hasta donde las autoridades provinciales de Bahoruco e Independencia se han ocupado de darle seguimiento a las promesas del presidente de la República.
Con estas cuartillas pretendo extender las manos a mis coterráneos.
También, alzar mi voz para que el gobierno vaya en auxilio de las familias asentadas en esa zona, la cuenca del Lago Enriquillo.
Los dirigentes políticos oficialistas, lo mismo que los que militan en la oposición, tienen un compromiso con sus comunidades.
La democracia pone en nuestras manos las vías y los recursos para el reclamo de nuestros derechos.
Aprendamos a ejercitarlos, a utilizarlos adecuadamente.
Al final, el presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna, tendrá que agradecerlo.

