El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) concluye hoy, con la votación para escoger su candidato presidencial y la consulta a su membresía de si prolonga o no por cinco años el mandato de sus actuales autoridades, un trascendente período en el que ha procurado consolidarse como primera institución partidaria de la nación e ícono de la democracia. Aunque los resultados de los comicios peledeistas parecen previsibles, la dirección y las bases de esa organización tienen el compromiso de fortalecer su unidad interna, el centralismo democrático, respeto a las minorías y, sobre todo, recoger en un solo proyecto la esencia del pensamiento político de Juan Bosch.
A pesar de la intensa y sostenida campaña mediática para desdibujar las contribuciones que ha hecho el PLD a la consolidación del especio democrático, puede decirse que esa organización ha sido la mentora del proceso de reingeniería institucional que ha experimentado la nación en casi tres lustros que le ha tocado gobernar. No se niega que otras instituciones partidarias y de la sociedad civil también han contribuido en el levantamiento de la aún no concluida plataforma democrática, pero es de justicia señalar que el PLD ha encabezado esos trabajos, que dan como resultados una nueva Constitución del Estado, y un conjunto de instituciones y figuras jurídicas que organizan su funcionamiento.
Falta todavía un gran trecho por recorrer en camino hacia el anhelado estadio de plena consolidación institucional, desarrollo económico y equidad social, pero si se mira hacia tras verán que es mucho lo que se ha avanzado en la travesía que se inició con un primer paso. Ningún otro partido en la historia política contemporánea ha sido blanco de tantos denuestos como el PLD, incluyendo el período de incubación y desarrollo que tuvo bajo la dirección de Bosch, por gente que en el pasado lo aborrecieron, pero que ahora proclaman como filisteos que su dirección se ha alejado de los principios bochistas.
El deber de toda la militancia del PLD es de votar hoy por el candidato de su preferencia, en el entendido de que ese sufragio fortalece a la democracia política que se sostiene en primer término en la sanidad de sus instituciones partidarias.
El candidato que resulte electo en las elecciones de hoy en el PLD, si logra alcanzar la presidencia de la República, tendrá como tarea principal impulsar mayor equidad social y económica, usando como lanza y espada la plataforma institucional y la estabilidad macroeconómica que heredaría de la actual gestión de Gobierno.
Es esta una carrera de relevo en la cual quien recibe la antorcha está compelido a avanzar lo más rápido y adelante posible en una empresa patriótica que para que pueda ser concluida se requiere -ha dicho Juan Bosch- levantarse lo más temprano posible, trabajar y trabajar hasta que falte fuerza para seguir de pie.

