La prensa y el Ministerio Público recibieron por todo lo alto, con inusitada espectacularidad, a Sobeida Félix Morel convertida en la nueva estrella nacional y también en referente de moda, belleza, elegancia, fama y genialidad.
Mucho antes de ser ingresada al avión que la transportaría deportada desde Puerto Rico, los principales canales de televisión abandonaron su programación prime time para cubrir el arribo de esa diva, definido como el acontecimiento noticioso más relevante de los últimos tiempos.
Uno de nuestros diarios tituló que Sobeida ingresó a la cárcel con una cartera Louis Vuitton, valorada en 800 euros o 44 mil pesos, mientras que un procurador adjunto se encargó de informar a una de las improvisadas cadenas de televisión que la prevenida vestía ropa calzados deportivos y lucía de buen ánimo.
En otra crónica periodística se destacó que tan esbelta mujer tuvo tiempo de maquillarse dentro del avión, sin poder explicar cómo pudo hacerlo con sus manos esposadas. En la febril carrera por mantener informado a la ciudadanía sobre todo lo relacionado con esa celebridad, un periódico publicó una crónica sobre cómo pasó Sobeida su primera noche en la cárcel.
El viernes en la mañana, una Sobeida ataviada con carísimo atuendo de marca, fue presentada ante un tribunal para revertir su condición de rebeldía ante la Justicia, ocasión que aprovechó para regañar al fiscal porque no la presentó ante el juez en el plazo de 48 horas que acuerda la ley.
Cualquier interrogación sobre su escapada a Puerto Rico o su vínculo con José David Figueroa Agosto, resultó irrelevante, por lo que un avezado periodista optó por preguntar Sobeida, ¿cómo te sientes?, a lo que la afortunada mujer respondió: muy bien. Millones de ciudadanos tuvieron la suerte de seguir por televisión las incidencias del apoteósico acontecimiento que significó la llegada al lar nativo de Sobeida y su cartera Louis Vuitton, de ocho mil euros o 44 mil pesos, pero en la pantalla sólo se vislumbraban los dos faroles del vehículo en el que viajaba la celebridad.
No obstante, los productores de ese especial de televisión lograron llevar a los estudios a connotados abogados y candidatos presidenciales para que narraran el singular episodio y proyectaran los efectos que tendría sobre el futuro de la nación.
Marcos Días, afamado nadador dominicano, ha emprendido la proeza de unir los cinco continentes al cubrir a nado las distancias entre los estrechos marítimos que los separan, en una cruzada por la convivencia y la paz mundial. Ese extraordinario deportista y hombre de bien llegó por el aeropuerto sin que nadie notara su presencia.
Algo anda muy mal en este país donde la prensa y las autoridades otorgan categoría de celebridad a una mujer, cuyo mérito ha sido el de convivir con un narcotraficante, rodearse de lujo y escapar de la justicia.

