Opinión

A rajatabla

A rajatabla

A partir  de la Constitución  votada el 26 de enero, el Consejo Nacional de la Magistratura adquiere  una dimensión  excepcional, pues su influencia trasciende   sobre los poderes del Estado y se constituye como origen y  soporte  de la garantía  de derechos individuales y colectivos.

 La  nueva Carta Magna  asigna a ese Consejo la facultad de  designar a los jueces de la Suprema Corte de Justicia, del  Tribunal Constitucional, del Tribunal Superior Electoral, así como de evaluar el desempeño de los magistrados de la Suprema Corte (artículo 179).

El Consejo de la Magistratura es un ente esencialmente político, pues queda integrado  de manera mayoritaria por actores del sistema partidario, como son el presidente de la República, el presidente del Senado, un senador o senadora escogido por el Senado que pertenezca al partido diferente al del titular del hemiciclo; el presidente de la Cámara de Diputados y otros legislador que represente la segunda mayoría, así como el presidente de la Suprema Corte, un magistrado de esa corte y el procurador general de la República (art.178)

Deberá ser integrado y sesionar para  escoger los jueces  del orden judicial y electoral. He ahí donde la puerca tuerce el rabo.

Tal parece que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) tendría  mayoría en ese Consejo, pues  serán miembros  el presidente de la República, los titulares del Senado y la Cámara de Diputados y el procurador general, lo que suma cuatro votos de ocho posibles, dos de los cuales corresponderían al Partido Reformista y al PRD.

Resulta que el Senado ha escogido a Félix Vásquez (PRSC- Sánchez Ramírez) como el miembro del Consejo de la Magistratura en representación de la segunda mayoría en ese hemiciclo, lo que ha sido objetado por el senador electo, pero no juramentado, Amable Aristy Castro, quien reclama ese escaño, por ser el único senador  ganador en la boleta colorá.

Lo primero es que   Aristy Castro aun “no existe” como senador, pues no ha prestado juramento y ningún articulado de la Constitución o del reglamento  de ese hemiciclo ordena  posponer esa escogencia hasta que  levante su mano derecho o se venza el plazo para hacerlo.

Lo otro es que Félix Vásquez fue electo en una boleta  combinada, mediante una alianza electoral cuyos términos fueron aprobados por la JCE, por lo que  sería  senador, aunque  su partido obtuviera la mayoría en la provincia Sánchez  Ramírez.

Vásquez es dirigente del PRSC, lo mismo que otros tres senadores que ganaron en la boleta de la alianza PRSC-PLD, por lo que tiene las  calidades que tendría  Aristy Castro cuando decida juramentarse, si lo hace. Por tanto, la escogencia de ese legislador como miembro del Consejo es legal y legítima, aunque  un ausente aspire a que le manden el cargo a su casa.

El Nacional

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