Escuché al candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) decir que la gente no soportaría otro gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), expresión que mueve a risa, porque, a juzgar por los resultados, lo que la población no resistiría es otra gestión como la que causó pérdidas del 23% del Producto Interno Bruto (PIB) y colocó en bandolera los indicadores económicos.
El gobierno del 2000-2004 dejó como herencia, además, un tipo de cambio al 45 por uno, interés bancario a más del 30%, las reservas del Banco Central en menos 17 millones de dólares, la banca virtualmente quebrada, el desempleo en cerca del 20%, la deuda externa en estado default, éxodo de capitales por más de 3 mil millones de dólares y economía con crecimiento cero.
Ese oscurantismo económico, social e institucional se despejó con el retorno de Leonel Fernández, que marcó la vuelta a la estabilidad macroeconómica y al crecimiento, así como a la consolidación del espacio democrático mediante la creación de leyes básicas de desempeño del Estado y la proclamación de una nueva Constitución.
Con Leonel retornaron los más de tres mil millones de dólares que huyeron durante el gobierno de Hipólito y la inversión extranjera ha promediado los 2 mil 500 millones de dólares. En 2004, las reservas líquidas del Banco Central se situaron en US$17 millones, pero en 2011 cerraron por sobre 4 mil millones de dólares.
El sector agropecuario ha visto incrementar la producción de arroz, pollo, huevo, plátano, yuca, vegetales en ambiente controlado, frutas, leche, carne roja y porcina y la agroindustria ha logrado un repunte, igual que las zonas francas, que tras la caída a causa del final del Acuerdo Multifibras, crecieron un 23% en 2011.
El monto de la deuda externa, del que tanto se habla, ha disminuido con relación al PIB, y su composición hoy es básicamente contratada a tasas razonables, como la correspondiente a Petrocaribe (1%, 25 años de plazo), al Banco Mundial, al BID y la concertada mediante bonos.
De los gobiernos del PRD, es poco lo que se conoce en obras públicas, en tanto que los presididos por el doctor Fernández se convierten en referentes de América Latina en términos de infraestructura para el desarrollo y la modernidad.
Es mucho lo que se ha hecho y más lo que falta por hacer, pero cuando se sabe que la crisis de Europa ha provocado 23 millones de desempleados, que en España hay 650 mil viviendas que no tienen compradores, y la desocupación real en estados Unidos ronda el 10%, hay que decir que las cosas aquí no han ido tan mal a pesar de los efectos del choque externo.
No resulta sensato que el candidato opositor proclame que la gente no soportaría otro gobierno del PLD, porque lo que en verdad nadie aguantaría es otro gobierno de don Hipólito. Con todo respeto.

