Opinión

A rajatabla

A rajatabla

Con el retiro  de la precandidatura del vicepresidente Rafael Alburquerque y su apoyo a la opción del licenciado Danilo Medina ha quedado  despejado el camino que conduce hacia un auténtico escenario de unidad  en el partido de la Liberación Dominicana (PLD) con miras a las elecciones presidenciales de 2004, que va a quedar  totalmente expedito aunque los otros tres candidatos  insistan en acudir a los comicios del 26 de junio.

A menos que de aquí a un mes no ocurra un  acontecimiento político  extraordinario, Danilo Medina es ya el candidato del PLD y lo que  pasaría después de las votaciones  es que será ratificado  como tal con más o menos sufragios de lo previsto.

Es por eso que  constituye una necedad de algunos pretender  confrontar o comparar a Danilo con el presidente Leonel Fernández, pues  ninguno compite  por la candidatura ni por espacio de liderazgo dentro o fuera del PLD, pues es claro que el rol de uno es de líder y árbitro y el del otro de candidato y potencial presidente de la República.

Sin pretender fusionarse, los discursos de Danilo y Leonel se han acercado  de manera satisfactoria, en especial en lo que se refiere a la necesidad de mantener la economía  en terreno de certidumbre y crecimiento, aunque  se debe entender que  el candidato   debe  colocar a su programa de gobierno propios matices.

Los precandidatos que confrontan a Medina están en su derecho de concurrir a los comicios del 26 de junio y correr el riesgo de obtener muchos o pocos votos, aunque en ese escenario el compromiso debería ser  promover la participación de los más de dos millones de  inscritos en el padrón  del PLD, porque una votación pírrica  se convertiría en derrota para el ganador.

Acudan o no a las elecciones, José Tomás Pérez, Franklin Almeyda, Francisco Domínguez Brito  y Radhamés Segura, están compelidos a  salvaguardar la unidad partidaria como a la  niña de sus ojos, porque  la democracia política y la sociedad toda requieren y merecen  que el PLD  acuda a las elecciones monolíticamente unido.

El presidente Fernández  ha prometido  traspasar al PLD y al candidato ganador los más de dos millones de  potenciales sufragios endosados  a una posible reelección a la que voluntariamente declinó, por lo que  se entiende que  el licenciado  Medina, saldría al ruedo electoral como el candidato con mayores posibilidades de acceder al Palacio Nacional en 2012.

Sin menoscabo de los derechos de los demás precandidatos, hay que decir que  el retiro del doctor Rafael Alburquerque de la contienda aclara un panorama que pinta  a Danilo Medina como candidato presidencial, por lo que la tarea, desde  ahora hasta el 26 de junio, debe ser la de preservar y consolidar la unidad como fórmula infalible de triunfo en el año 2012.

El Nacional

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