A Ritmo de Fe, presentada anoche en sesión premiere en los cines Acrópolis Center, de Caribbean Cinemas, es un fenómeno temático y artístico nuevo en la onda creciente del cine dominicano que pasa la prueba por su calidad como obra técnica y artística y ve cumplido el objetivo de vincular música popular, caribeña, danza moderna y ritmos urbanos con la juventud.
A Ritmo de Fe es una excelente producción de cine que cautivará las audiencias juveniles y familiares, una película que pone en el perfil de la cinematografía nacional figuras y gestores nuevos, que maneja un esquema argumental conocido ya (la competencia entre socialmente desiguales socialmente y en la cual se sabe quién habrá de ganar finalmente), lo que no le resta valor como obra que sabe diferenciarse, promover, sin constituirse en una pieza de dogma, valores cristianos y hacerlo con la frescura que permiten todos los primeros intentos dotados de una vitalidad artística construida paso a paso.
Lo técnico
La música de Herodys Ureña la gran protagonista que tiende al espectador el cortinaje elegante y rítmico. Una banda sonora intensa y manejada con cuidado es la alfombra sobre la su cual se deslizan las acciones de sus protagonistas y que cobra una importancia crucial por tratarse de una película musical. Similarmente puede aludirse a la coreografía de Studio 68, cuyos diseñadores logran el más perfecto trabajo coreográfico moderno para una película dominicana: precisión, ritmo, armonía vibrante de pasos y música, sentido moderno, entonación, en una sola expresión audiovisual de cuerpos y sonidos, todo en un único gesto artístico que crea una precedencia.

