Según cifras recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas en el 2018 se registraron 1,418 muertes en accidentes de tránsito en nuestro país, correpondiendo un 87.7% a hombres y el 12.3% restante a mujeres, donde según el Observatorio de Seguridad Ciudadana las motocicletas representaron el 64% de los accidentes mortales, siendo los domingos los días de mayor incidencia con un 26 % de los casos.
Si tomamos en cuenta nuestro parque vehicular que según la Dirección General de Impuestos Internos para el 31 de diciembre del 2017 existían en nuestro territorio 4,097,338 unidades registradas de las cuales el 54.6% corresponde a Motocicletas, 21.1% Automóviles, 10.2% Jeeps y el 14% restante lo representan los vehículos de carga, autobuses, entre otros, distribuidos la mayor parte en el Distrito Nacional con un 24.6%, un 16.4% en Santo Domingo y un 8.5% en Santiago de los Caballeros.
Si bien es cierto que las cifras de accidentes disminuyeron en un 10.5% en comparación al año anterior según las cifras aportadas por la Oficina Nacional de Estadísticas, tenemos que prestar especial atención a esa realidad casi desbordada que están representando las motocicletas y el manejo inadecuado e imprudente de muchos de sus usuarios.
Reconocemos y puede observarse gracias al esfuerzo que viene realizando la Intrant que ha aumentado el uso del casco protector por parte de los motoristas, especialmente aquellos que pertenecen a compañías o negocios formales que utilizan estos servicios para deliveries, mensajería, transporte, etc., pero el problema mayor radica en esos deliveries de negocios menos formales como colmados, cafeterías, etc. que muchos andan sin luces , sin cascos, a veces en vías contrarias y alta velocidad porque están contra el reloj para entregar sus pedidos , hasta por los parques como hemos visto personalmente en el Parque de las Praderas.
Este accionar convertido casi en plaga vial y que se esta tolerando, potencializa y contribuye a los accidentes de transito poniendo en peligro la vida hasta de ellos mismos, debe ser regulada tomando los correctivos necesarios.
Otra situación para tomar medidas es el caso de los motoristas que en medio de los tapones y lento avance de los vehículos pasan a considerable velocidad entre los reducidos espacios de los vehículos, ni hablar cuando vemos muy frecuentemente que algunos se pasan en rojo en los semáforos.
Las implicaciones económicas y laborales que provocan estos accidentes de transito dada la mortalidad y discapacidad prolongada con edad de trabajar entre los 15 y 64 años de edad productiva es muy alta para la economia familiar del afectado y la del país.
Aplicar la ley de transito a todos por igual y dando el ejemplo nosotros mismos son la mejor visa para ayudar a reducir y evitar los accidentes de transito

