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Acosados por el miedo habitantes de Damasco huyen al Líbano

Acosados por el miedo habitantes de Damasco huyen al Líbano

MASNAA, Líbano, 21 Jul 2012 (AFP) – «Los tres últimos días los hemos pasado en un refugio», explica Abdel Jaber que huyó de los bombardeos en Midane, su barrio en Damasco, para refugiarse, como miles de sirios, en el vecino Líbano.   Con el rostro marcado por el cansancio, este padre de familia de 45 años, acompañado de su mujer y sus hijos, cruzó el puesto fronterizo de Masnaa en el este del Líbano, todavía conmocionado por los combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes, algo nunca antes visto en la capital.    La frontera entre el Líbano y Siria ha vivido un auténtico éxodo durante estos días.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ofreció cifras que alcanzaban los 30.000 refugiados en 48 horas en medio de los combates en Damasco.

Muchos venían de la capital siria, escenario desde el 15 de julio de combates. Cerca de 1.500 personas permanecieron en Becá (este), el resto se dirigió hacia otras regiones del Líbano.

«Una gran parte de los refugiados han alquilado apartamentos en la región montañosa», cerca de la frontera sirio-libanesa, explica Pierre Achkar, presidente del Sindicato Libanés de Hoteleros.

«Los refugiados eligen principalmente hoteles de 3 o 4 estrellas, lo que refleja que se trata de una clase media siria», añade Achkar sin poder decir cuántos sirios hay alojados en los hoteles. Los establecimientos de la Becá y sus alrededores disponen de mil habitaciones, según el hotelero.

Miles de sirios encontraron refugio en el Líbano en el transcurso de los últimos 16 meses.

«Es una verdadera guerra. Hemos dejado todo, nuestras casas y comercios. No tengo ninguna información desde entonces», cuenta Jaled, un comerciante de 52 años que atravesó la frontera el viernes por Masnaa.    «Marchamos bajo las bombas», explica, alojado en un centro relacionado con Dar el-Fatwa, institución religiosa de referencia para los sunitas del Líbano. Este centro ha albergado a una treintena de familias (cerca de 150 personas) solo durante el viernes, según las autoridades locales.

Los refugiados están muy sorprendidos ya que la capital había permanecido hasta el momento a salvo de la violencia.

Las fuerzas de seguridad lanzaron una contraofensiva que les permitió el viernes retomar el control de Midane. Pero la situación todavía es incierta.    «No había terroristas» en Midane, defiende otro comerciante de este barrio próximo al centro, utilizando el término empleado por el régimen para designar a los rebeldes.    El muftí Mohamed Qabani, la máxima autoridad religiosa sunita en el Líbano, pidió la apertura de las fronteras para los refugiados sirios «sin discriminación» y reprochó a las autoridades impedir a los más pobres la entrada en el país. 

 «La Seguridad General permite la entrada de todos los sirios que cruzan la frontera legalmente. Por razones humanitarias, permitimos entrar a aquellos que no tienen todos sus papeles», aseguró un portavoz, precisando que hasta el jueves, más de 11.000 sirios pasaron por Masnaa.

El Nacional

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