Las perturbaciones y aires de crisis y división que azotan los horizontes del PRD, la violencia intrafamiliar, la delincuencia con ribetes de muertes, luto y dolor en gran parte del país se han convertido en las acciones más negativas y obstaculizadoras de la imagen nacional y de la paz social que requiere el país.
Como si quisieran entrelazarse de maldad para intentar empanar la buena imagen de la nación y torpedear el inicio exitoso de un nuevo mandato de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana, parte de los principales dirigentes del PRD, hombres, esposos, maridos, amantes, novios o exesposos y ex maridos celosos, al igual que los delincuentes, han hecho una especie de alianza para perturbar la tranquilidad de la sociedad dominicana e intentar empanar su buena imagen.
Es como si de comienzo quisieran boicotear el inicio y buen desempeño del gobierno que ha de encabezar el licenciado Danilo Medina.
¿Por qué decimos esto?
Sencillamente, porque precisamente- el presidente electo, entre otras acertadas medidas de corte económico y social, ha planteado que impulsará el desarrollo, el progreso y la competitividad del país partiendo del fomento de la actividad turística, a la que ha llamado la locomotora de la economía nacional, el eslabón que ha de estimular e incentivar el desarrollo de los demás sectores productivos, tales como, por ejemplo, la agropecuaria, la manufactura y las que ejecutan las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES).
Para que más turistas visiten el país y estos puedan ser debida y oportunamente alimentados con el incremento en la producción agropecuaria nacional, de la industria local y de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas -estas dos últimas actividades que, además, tienen que aportar los servicios que utilizará la Industria sin Chimeneas- se necesita de un buen clima de paz, de tranquilidad y sosiego en el país.
Al parecer, en la República Dominicana hay fuerzas políticas y sectores desaprensivos de la sociedad civil que están prestos a tratar de impedir que el país avance y el nuevo Gobierno se dilate en la consecución exitosa de sus metas.
Sin embargo, no pasarán.
A esos sectores enemigos del avance del país, les aseguramos que no se saldrán con las suyas. Por encima de todo la sociedad dominicana tiene que seguir palante, avanzando.

