Dos de los acusados de sicarios vinculados a la muerte a tiros del coronel José Amado González, del empresario Rubén Soto Hayet y Omar Lantigua, crímenes relacionados por las autoridades con el fugitivo José David Figueroa Agosto, desistieron esta mañana de un recurso de Habeas Corpus por ante la Segunda Sala de la Cámara Penal del Distrito Nacional.
Gian Enrique Rojas Matos y Ricardo Pérez Mateo, interpusieron un recurso de apelación por ante el juez Felipe Molina Abreu, sin embargo por secretaría depositaron una instancia desistiendo del recurso sin explicar los motivos.
Rojas Matos dijo a su salida del tribunal que no tiene nada que ver con la acusación que se le formula y responsabilizó a sectores del gobierno de vincularlo al caso.
El desistimiento fue depositado por los abogados Sarah Machado, Pedro Duarte Canaan y Freddy Castillo.
Rojas Matos y Pérez Mateo guardan prisión en la cárcel de operaciones especiales, ubicada en Manoguayabo.
Los recursos fueron presentados por separado por los abogados, sin embargo también esta mañana era ventilada la apelación a la medida de coerción quienes piden a la sala penal de la Corte de Apelación, variar la medida de coerción dictada en contra de su defendido y en consecuencia otorgarle una garantía económica, impedimento de salida y presentación periódica.
Alegan que no representan peligro de fuga y que tienen presupuesto que puede justificar su puesta en libertad, tras señalar que son inocentes de los hechos que se les imputan.
La jueza Awilda Reyes Beltré envió por un año al recinto carcelario a Rojas Matos y Pérez Mateo, tras acoger un pedimento presentado en ese sentido por la fiscal adjunta, Cándida Ramos, coordinadora del Departamento de Crímenes y Delitos Contra la Persona de la Fiscalía del Distrito Nacional, por entender que existe peligro de fuga, hasta tanto el ministerio público concluya con las pesquisas.
Rojas Matos y Pérez Mateo están acusados del asesinato de González González, el 24 de diciembre pasado; Omar Lantigua, el 31 de enero; y Soto Hayet, el 14 de mayo.
A los dos imputados supuestamente les ocuparon los guantes que usaron los sicarios para evitar huellas en las armas que alegadamente utilizaron.
La Fiscalía dijo que se determinó que salieron y entraron llamadas de los celulares de los imputados en los alrededores donde ocurrieron los asesinatos.

