SAN CRISTOBAL. Comerciantes de la Calle Santomé responsabilizaron hoy al alcalde Nelson Guillén de ordenar a la Policía disolver la marcha que ayer realizaban cientos de empresarios, buhoneros y familiares de los comerciantes en rechazo al traslado al mercado de Canastica. La manifestación de ayer fue disuelta a bombazos por tropas antimotines de la Policía.
Mientras el alcalde Nelson Guillén acusó a la dirigencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de apadrinar a los mercaderes que marchaban y defendió a la Policía que lanzó supuestamente piedras contra vehículos.
Wellington Martínez, vocero de los comerciantes, explicó que desde antes de arrancar la protesta en la Calle Santomé, la Policía lanzó varias bombas que no impidieron que los manifestantes llegaran hasta la proximidades del cabildo municipal donde se produjo el incidente que provocó que unas 50 personas resultaran con laceraciones.
Narró que entre los afectados están los periodistas Yaniris Febrillet y Rafael Fernández, mientras resultaron con laceraciones el diputado Fidelio Despradel y los regidores perremeístas Jorge Hiche Ramírez y Gustavo Lara.
«Lo que le hemos pedido a Guillén es que nos reciba para dialogar, pero él se niega», dijo Martínez.
Mientras que el alcalde de este municipio, Guillén, acusó al dirigente del PRM, Rafael Salazar y a esa entidad, de los desórdenes que se produjeron cuando tropas policiales le lanzaron bombas lacrimógenas a cientos de comerciantes que marchaban contra el desalojo que implementa el cabildo.
Dijo que personas comenzaron a romper cristales de vehículos y a lanzarles piedras a los que transitaban por la avenida Constitución.

