El Nacional
LICEY, Santiago.- El obrero Leonel de Asís Burgos, quien ayer resultó herido de un balazo en la pierna derecha, mientras se desarrollaba un paro por 48 horas en este municipio, fue acusado por la Policía de disparar a una patrulla, mientras que esa institución busca a los organizadores de la protesta, para someterlos a la justicia.
Esos eventos provocaron que los organizadores de la paralización, quienes en la tarde de ayer convocaron a una reunión a media mañana de hoy para suspender la actividad, resolvieran cumplir el plazo original de los dos días.
El general Francisco Abreu Montes de Oca, de la Dirección Cibao Central de la Policía, informó, por medio de su vocero, coronel Jesús Paredes Cordero, que esa institución busca a Abel Rodríguez, Henry Andrés Francisco Ponce y Domingo Almánzar Almonte, a quienes acusa de los desórdenes acontecidos en el transcurso de la paralización.
Esta mañana, Rodríguez, hablando en representación del grupo, negó que esté propiciando la intranquilidad en este municipio, al tiempo que responsabilizó al general Montes de Oca de la integridad física de ellos.
El paro fue convocado por el Frente de Lucha Unión y Progreso y el Comité de Lucha Unidos para Vencer, respaldados por otras organizaciones, en reclamo de que el gobierno cumpla con la promesa de construir varias obras en la comunidad, así como reparar otras, entre ellas calles, avenidas y caminos vecinales.
El obrero Burgos resultó herido de bala cuando, según el coronel Paredes Cordero, enfrentó a tiros a la patrulla, acción en la que habría participado, también, Freddy Cruz Ponce, quien se encuentra detenido.
La Policía asegura que en el callejón El Tabuco, lugar donde se produjo el intercambio de disparos, fueron hallados 45 casquillos pertenecientes a pistolas 380 y nueve milímetros, así como de una carabina M-1, proyectiles que supuestamente dispararon contra los agentes de la institución, ninguno de los cuales resultó herido.
Siguiendo con la versión policial, a Burgos se le practicó ayer una prueba para determinar si había disparado y que la misma resultó positiva. Sin embargo, familiares del herido negaron la versión y aseguraron que este se encontraba frente a su casa cuando fue baleado y apresado.
Los desórdenes callejeros, matizados por quemas de neumáticos y obstrucción de las vías públicas, provocaron el cierre de los establecimientos comerciales y la suspensión de las actividades públicas. Los empresarios Arismendy Candelario y Miguel Sánchez denunciaron que fueron atracados por desconocidos que, encapuchados y con armas de fuego, los interceptaron mientras se desplazaban por este municipio.

