Supervisores de 800 envasadoras de gas licuado de petróleo (GLP) participan en un taller de reforzamiento impartido por la Administradora de Subsidios Sociales (ADESS) con el objetivo de impedir que esos establecimientos incurran en faltas graves en perjuicio de los participantes de los programas sociales que reciben los subsidios Bonogás Hogar y Bonogás Chofer, y así evitar ser sancionados.
El desarrollo de los talleres obedece al interés de la vicepresidenta de la República, doctora Margarita Cedeño de Fernández, en que los comercios adscritos la Red de Abastecimiento Social (RAS) brinden un servicio justo y transparente a quienes reciben esos subsidios.
Con el adiestramiento la vicepresidenta pretende fortalecer los controles de calidad en el despacho de combustible en las 800 plantas de GLP pertenecientes a la RAS. Actualmente esta red está compuesta por más de cinco mil establecimientos autorizados a transar con las tarjetas Progresando con Solidaridad e Incentivos Especiales.
Entre las faltas graves se encuentra la retención y tráfico de las tarjetas, lo que constituye una acción que puede llevar a la suspensión temporal o definitiva del comercio infractor, la venta incompleta del producto por valor transado y los niveles exigidos de higiene y seguridad.
También representa una falta la venta de productos que no estén contemplados en la canasta básica familiar, en el caso específico de los colmados.

