La Corte de Apelación de Holanda acusó a Geert Wilders de insultar a los musulmanes y de incitar al odio y la violencia. El Reino Unido prohibió su entrada al país con el argumento de que su presencia era una amenaza a los intereses fundamentales de la sociedad. Luego de la apelación de Wilders, el Reino Unido eliminó la prohibición.
Wilders, diputado holandés es el productor del documental Fitna (caos en árabe) que trata de la relación entre la violencia y los conceptos del Corán y que ocasionara el escándalo global, las declaraciones de condena del secretario general de Naciones Unidas, un comunicado de la UE y por supuesto, la amenaza de la comunidad islámica.
Ahora resulta que en Estados Unidos el Tea Party es responsable del tiroteo durante un mitin en Arizona en el que murieron seis personas y resultó herida la congresista Gabrielle Giffords. Para algunos Sarah Palin es la mano que está detrás del gatillo de Jared Lee Loughner.
En el medio de las acusaciones parecería que España ha decidido poner el candado al lenguaje. Dice Leire Pejín, ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad que El Consejo de Ministros ha realizado la primera lectura del anteproyecto de Ley Integral de Igualdad de Trato y No Discriminación, que tiene como objetivo que nadie pueda sentirse humillado por razones de nacimiento, raza, sexo, convicción, discapacidad, edad, religión, identidad sexual o enfermedad.
«Se trata de construir una sociedad que no humille a nadie y también una sociedad que no permita que nadie sea humillado; una sociedad donde sentirse seguro y amparado por la ley». En este sentido lo que se pretende es «identificar mejor» las formas de discriminación y dar «mejor cobertura legal» a quienes la sufren.
Advertencia: el lenguaje puede perjudicar su salud y su libertad.

