Tegucigalpa, (EFE).- El encargado de negocios de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, Francisco Catunda, afirmó hoy que la sede está sitiada y negó que la situación sea normal como dijeron las autoridades de facto, al tiempo que confirmó que un funcionario de la sede sintió los efectos del gas.
Está todo sitiado, no tenemos teléfono, estamos totalmente cercados, aislados, dijo Catunda a periodistas a su salida del edificio diplomático, donde hoy fue sustituido por el representante alterno de Brasil ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Lineu Pupo de Paula.
