appy Pérez
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SANTIAGO.- Las Aguilas Cibaeñas volvieron a conectarse con sus entorno social en la apertura de su tradicional campamento de verano en el que recibirán a unos mil niños cuyas edades oscilan entre los siete y 15 años, una actividad de tres semanas de puro béisbol.
El estadio Cibao, testigo de las grandes hazañas de las Aguilas y sus jugadores a lo largo de más de 50 años, es el escenario donde los técnicos enseñan a correr, batear, fildear y lanzar la pelota a los infantes. Quilvio Hernández Casanova, presidente del Consejo Directivo aguilucho, les dio las bienvenida a los asistentes a la primera semana, indicándoles que «Se encuentran ustedes en un campo sagrado para nosotros, el estadio Cibao es como un templo para nuestros jugadores y directivos.» A seguidas los exhortó para que aprovechen los conocimientos.

