Lo que le dé la gana a cada uno
Tal y como el gobierno hace lo que le dé la gana, los partidos lo imitaron en lo que se refiere a consultar con sus bases para escoger a sus candidatos a senadores, diputados, alcaldes y regidores.
A no consultar, para mejor decir.
Las cúpulas de los partidos De la Liberación y Revolucionario se reservaron la mayoria de esas candidaturas y se valieron de otras artimañas para designar en las otras a quienes les conviniera.
Personas con antecedentes judiciales o con expedientes en la opinión pública se salieron con la suya y lograron la repostulación o la postulación a estos puestos legislativos y de administración municipal.
Que con su pan se lo coman, decía el pueblo.
Jóvenes y viejos candidatos, corruptos y por corromperse, aprendices o pitecántropos en edad de jubilación ocuparán puestos y presupuestos sólo para hacer el capital financiero de sus carreras políticas.
Barrilitos, gastos de representación, manutención del clientelismo y fomento del nepotismo continuarán como la regla del desempeño de senadurías, diputaciones, alcaldías y regidurías.
Y palante con los faroles, que el Rosario viene atrás.
Ahora, bien.
Ni los partidarios integrantes del voto duro de esos partidos ni menos los ciudadanos de a pie están obligados a refrendar con un voto el 16 de mayo las imposiciones de las cúpulas partidarias.
Los miembros de los partidos que vieron frustradas sus aspiraciones de votar para escoger a auténticos representantes tienen, como la ciudadanía no partidaria, el recurso de la abstención.
No abstenerse de concurrir a las filas, el sol y el calor del día de las elecciones sino abstenerse de votar por los candidatos impuestos por las cúpulas partidarias tanto a los miembros de los partidos como al hijo de vecino común y corriente.
En vista de que no ha habido forma de que la Junta Central Electoral ubique en la boleta un cuadro vacío para registrar la protesta y abstención de los electores con la marca de una equis o de una cruz, los ciudadanos que se sientan sin opción pueden atravesar con una equis o una cruz el conjunto de todos los recuadros donde aparecen los candidatos impuestos.
¿Qué así aumentará la cifra de votos nulos? Es cierto. Allá la JCE que no ha querido reconocerle al ciudadano el derecho de responder con la abstención material a la burla de que lo hacen objeto los partidos.
A ver, entonces, en cuánto sube la cantidad de votos nulos, en comparación con las de pasadas elecciones.
Y a ver si así la Junta decide reconocer al ciudadano el pleno derecho de votar, que puede ser a favor de un candidato o de censura a los partidos que entienden que desde el poder estatal o partidario pueden hacer lo que les dé la gana.

