En primera persona: cuentas
En primera persona: cuentas sábado 14
Durante los últimos quince años he dedicado buena parte del tiempo a la lectura de temas de historia.
Ese material ha estado compuesto por la revista Clío y otras publicaciones de la Academia de la Historia; el boletín y otras ediciones del Archivo General de la Nación y otros trabajos de investigación de autores conocidos y menos.
Como recensiones, he tratado de transmitir a los lectores el resultado de esas lecturas en la columna pero esto puede ser apenas tres o cuatro en las cerca de 20 veinte que aparece en un mes.
(Recensiones, también, suelen ser las que dedico a la publicación de novelas y libros de otros géneros, siempre que encuentre aceptable su contenido, lo que no es siempre).
De 2004 a estos días he trabajado en cuatro propósitos bibliográficos que se refieren a historia remota y a historia reciente.
Terminé Historia pendiente. Moca, 2 de Mayo de 1861, que trata de ser una revisión exhaustiva del contenido de los capítulos de libros acerca de la gesta y la Restauración unos veinte-, y cuyo objetivo es una apreciación crítica de la efemérides.
Como di también el toque final a Mi esclava nombrada Elena, revisión de un caso de esclavitud y circunstancias en 1870-71, con fuente en el Archivo Real de Higüey, en La propiedad en entredicho. Una historia documental de Higüey, Siglos XVII-XIX, de Rudolf Widmer.
Para una publicación menos extensa, organizo los testamentos del coronel José Contreras y del comandante José María Rodríguez de la gesta del 2 de Mayo de 1861-, aunque aparezcan ambos en la citada Historia pendiente . Los originales y su transcripción son del doctor Rubén Lulo Gitte, de Moca, quien también los incluirá, facsímiles, en una próxima obra. Él tiene los originales.
El más viejo de los trabajos, pendiente de terminar su último capítulo, es El sargento Douglas Lucas, una versión desde lo nacional y lo internacional de la revolución de abril y guerra patria del 24 de abril de 1965.
Esta investigación toma al sargento Lucas como símbolo de la mentalidad de la invasión militar de Estados Unidos que inició el 28.
Con apenas 21 años pero ya sargento de lo que se considera tropa élite de las fuerzas armadas norteamericanas, el militar, francotirador y parte de los ocupantes del edificio de Molinos ribera este del Ozama-, fue entrevistado por el periodista Martin Arnold, de The New York Times, que la publicó el 16 de mayo y que fue reproducida tres días más tarde por The San Juan Star, diario en inglés editado en Puerto Rico.
Esa investigación culminó quizá de manera frustratoria en enero de 2007, cuando en un cementerio de Carolina del Norte fue localizada la tumba del sargento Lucas, a quien me proponía entrevistar para el trabajo.
Y hasta aquí, una rendición de cuentas que debo a los lectores y editores del diario pero que me ofrece la oportunidad tentación que es difícil de rechazar- de escribir un poco acerca de mí mismo, aunque sin adjetivos.

