Hay la iniciativa de que el Congreso declare de utilidad pública al edificio Copello para convertirlo en Museo de la Revolución y Guerra Patria de Abril de 1965.
En un acto del jueves 18 frente al edificio, en la calle del Conde, las fundaciones nacionales e internacionales Juan María Lora Fernández, Francisco Alberto Caamaño y 24 de Abril entregaron al presidente la cámara alta un anteproyecto con ese fin.
El capitán Juan Lora de León, el mayor Francis Caamaño Acevedo y el teniente Manuel Montes Ureña, hijos de principales figuras de la revolución, entregaron ese texto al presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez.
Lora de León hizo el primer aporte al Museo: la pistola que fue de su padre, coronel Juan Lora Fernández.
(Al final del acto, Tania Caamaño Vélez se dirigió a los presentes para excusar por enfermedad la ausencia de Claudio Caamaño, presidente de la Fundación Francisco Caamaño).
Al acto asistieron María Paula Acevedo y Vicenta Vélez, primera y segunda esposas del coronel Caamaño, así como veteranos de la revolución y guerra patria de Abril, militares y civiles.
El viceministro de Interior del gobierno constitucionalista de 1965, Euclides Gutiérrez Félix, ponderó la trascendencia histórica del acontecimiento y declaró que consecuencias del movimiento, en latinoamerica, habían sido el general Omar Torrijos, de Panamá; el general Juan Velasco Alvarado, de Perú, y el coronel Hugo Chávez, de Venezuela.
El presidente del Senado Pared Pérez prometió que en la próxima sesión de la cámara, el anteproyecto estaría en agenda.
Aunque para ese entonces era un niño de siete años, el senador apreció que, junto a la Separación de 1844 y a la Restauración de 1863, la revolución constitucionalista y guerra patria es el tercero de los acontecimientos trascendentes de la historia.
Aprobado el anteproyecto que declare de utilidad pública al edificio Copello, el Estado tendría que disponer fondos para la adquisición a su propietario y, cumplido el plazo para que lo desalojaran sus actuales y legales ocupantes, iniciar la labor de convertirlo en Museo de la Revolución y Guerra Patrtia de Abril.
En ese edificio funcionó el gobierno presidido por el coronel Caamaño desde el 4 de mayo al 3 de setiembre, fecha en que pronunció un discurso en el que concluía con que los constitucionalistas no habían podido vencer pero que no habían sido vencidos.
Las fuerzas nacionales encabezadas por el Coronel y dirigidas desde el exilio en Puerto rico por Juan Bosch, lograron dispersar a las Fuerzas Armadas el 24 al 28 y se enfrentaron en lo adelante a las tropas de la invasión militar norteamericana.
La invasión transformó al movimiento revolucionario en guerra patria.

