Opinión

Al día

Al día

FFAA: cuerpos parasitarios
Lo son del presupuesto nacional y de la sociedad.

 Un foco de corrupción donde la falta de sanción para el delito y el crimen ha  fomentado el envilecimiento terminal de que se tiene muestras repetidas en los últimos años.

  La condición militar, que se cultiva en un “guetto” fuera del alcance de las instituciones de la sociedad, toca fondo y amenaza con ello la estabilidad del orden nacional.

(¿Se conoce el resultado de una auditoría en la secretaría de las Fuerzas Armadas o en cualesquiera de sus armas realizado por la Cámara de Cuentas y otro organismo?).

 Llamados a defender la soberanía, son los responsables del tráfico de haitianos por todos los puntos fronterizos. Y la conducta de subordinación de las FFAA y de la Policía con ocasión de la invasión militar norteamericana de 1965 demostró con claridad que son un ejército de invasión en su mismo país.

 El gobierno del presidente Fernández acaba de poner en retiro a 31 generales de las diversas armas pero hay más de 70 activos.

 El presidente tomó la medida tras hacerse eco, en su discurso del 27 de Febrero, del clamor popular a favor de una profilaxis en las FFAA y la PN.

 El 28 del mes, en el diario “Hoy”, el periodista Juan Bolívar Díaz ofreció datos en “La depuración de las FF.AA. y la PN” que revelan la gravedad del problema, si se parte del envilecimiento terminal de que dan muestras esos organismos.

 De acuerdo con la Contraloría General, Díaz recontó en 53,114 los miembros activos de los cuerpos castrenses, con 20,540 pensionados, para llevar a 73,661 el peso con el que cargan cada mes al presupuesto.

 La Policía tiene 31,385 activos y 12,209 pensionados, 43,594 de total contante y sonante en las nóminas.

 FFAA y PN suman entre los dos 117,255 militares y “agentes del orden” activos y pensionados cuya función no ha sido la de cuidar de la soberanía y prevenir el delito y el crimen sino que en los últimos 48 años buscan en la corrupción la satisfacción de las  ambiciones de dinero de sus oficiales, clases y rasos.

 En su columna “Espejo de papel” del 3 de este mes, en “Diario Libre”,  Homero Figueroa dice de los generales que “La contabilidad pública dice que tenemos noventa y ocho en el Ejército, cuarenta en la Aérea (Fuerza) y treinta y seis en la Marina y cincuenta y cinco en la Policía”.

 Esos son 229 generales de los que acaba de retirarse a 31, lo que lleva al periodista a concluir con que “no hay tropa para tanta gente”.

 El medro en la política ha permitido antes y pudiera permitir ahora que muchos de esos generales retirados vuelvan al servicio activo, según sus relaciones con los políticos que se alternan en el ejercicio del poder.

 Pero eso es sólo parte de la inmunidad y de la impunidad que se logra con un uniforme militar o policial, de raso a general, lo que pasa por cabo, sargento, teniente, capitán, mayor y coronel.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación