Segunda parte
…Cada vez que algún dominicano me envía información acerca de Hipólito Mejía y su slogan viene papá, o qué se yo, me duele en el alma. ¿Hasta cuándo vamos a seguir esperando que un padre salvador nos rescate? ¿Por qué seguimos alimentando esa propuesta? ¿Cuál es el papel de las mujeres dominicanas? ¿Por qué no les incomoda la idea de que se llame papá a un gobernante? ¿Cuál es el plan de educación y de salud en nuestro país? Si es tan cara la energía eléctrica, ¿qué se hace para solucionar y crear fuentes verdes de energía? ¿Cómo estamos cuidando nuestros recursos naturales?
Muchas otras preguntas acerca del problema migratorio de los haitianos y de la reacción de los dominicanos ante esta situación. Hay conversaciones acerca de defenderse de la invasión y derramar sangre… y me da miedo. Hace muchos años decidí que iba a ser pacifista. Nunca me gustó ser huérfana y en verdad esa historia de hombres muriendo por una causa, matando o siendo ejecutados, no tiene sentido…
Y termina: Su libro me produjo curiosidad acerca de los esclavos africanos angloparlantes que vinieron a la isla y de los cuales no sé mucho. Tampoco sé mucho acerca de los gavilleros. Pero lo que más me interesa es ayudar a cambiar la mentalidad de las personas. ¿Cómo se puede eliminar el racismo internalizado de los dominicanos? ¿Cómo convencemos a los pobres de que su condición económica no está determinada por Dios? ¿Cómo se toma acción? No podemos solamente leer… hay que hacer algo. ¿Dónde se empieza? ¿Con quién se cuenta? ¿Vale la pena el intento? Si no se intenta, ¿cuáles serán las consecuencias?
María Alicia necesita de la bibliografía que desde 1961 y años antes aportan dominicanos de conciencia acerca de los temas que le preocupan. Hugo Tolentino, José y Emilio Cordero Michel, Roberto Cassá, Franklin Franco Pichardo, Frank Moya Pons, Raymundo González, Rubén Silié, María Filomena González, Quisqueya Lora, Natalia González, Bernardo Regino, Edwin Espinal, Andrés L. Mateo, Freddy Aguasvivas, entre otros que pasan la veintena, han publicado de la historia y de sus resultados como realidad presente.
María Alicia necesita esos libros y hay que buscárselos. No es difícil conseguirlos. No tengo dudas en cuanto a que sus autores, dado que Correos cuenta con un muy seguro y barato courier hacia Estados Unidos, pueden hacerlos llegar a:
PO Box 176.
Aromas, CA 95004.
USA.
Ya conocemos antecedentes cronológicos de María Alicia pero vamos a ver algo más de quién es esta dominicana en el extranjero, lo que necesitará de la columna del sábado.

