Opinión

AL DÍA

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La gente de conciencia tiene que hacer un alto en el festival de intercomunicación electrónica que se verifica con las aperturas de Internet y su correo y de las redes sociales de Facebook, Tuitter y Blogs.

 Todo este avance tecnológico de la comunicación tiene, para niños y adolescentes la novedad de una serie de productos que los entretiene pero que sin remedio los aparta de la tarea escolar.

 A todos, adultos y menores, el acceso y la afición a los mecanismos electrónicos de intercomunicación y de entretenimiento, adictivos, les limitan la comunicación personal con sus semejantes .

 La gente está comunicada entre sí al momento pero nada garantiza que esa comunicación gire en torno de los asuntos del mejor interés de la información y del intercambio de conocimientos.

 Un pueblo desarrollado y civilizado dará el mejor uso a estos mecanismos pero ¿cuántos pueblos desarrollados y civilizados hay en el mundo?

 El país dominicano no está entre la élite de esos pueblos pero por imposición de una modernidad a la que se accede sólo con los recursos para comprar los aparatos de la nueva comunicación electrónica, tiene computadoras o centros de alquiler por horas así como teléfonos celulares “de última generación”.

 Ahí están incluidos el correo electrónico los servicios de Facebook, Tuitter y Blog y los productos para “entretener” a niños y adolescentes.

 ¿Tiene el dominicano promedio la capacidad para utilizar esas vías de comunicación de manera que resulten educativas y útiles a él y a sus interlocutores?

 El Blog se usa como medio de comunicación para reclamar derechos y libertades, así como para denunciar irregularidades socioeconómicas y políticas.

 Pero ese uso es de un uno con relación al noventa y nueve que tiene el medio como expresión individualista de chismes y de la mediocridad de quien, con un Blog en la mano, desconoce y quiere descalificar la tarea de los profesionales de la comunicación.

 Se está en estos momentos en una suerte de “torre de Babel” donde todos y al mismo tiempo escriben acerca de cuanto les convenga y parezca.

 No hay diálogos sino discursos y cada quien que escribe lo que le viene en ganas se ocupa solo de escucharse a si mismo.

 (La leyenda de las escrituras religiosas dice que dios confundió a los adoradores de falsos ídolos que trataban de construir un monumento que llegara hasta el cielo al darle a cada cual una lengua distinta, lo que hizo imposible la coordinación de la construcción).

 La familia, esta familia disfuncional de país sin desarrollo ni civilización, recibe una última embestida con esto de que los padres y los hijos y los vecinos y los familiares de provincias, cada uno, está embebido en el uso individualista de la computadora o de los adminículos de “entretenimiento”.

El Nacional

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