Apropósito del pensar históricamente del francés Pierre Villar como condición para trabajar la disciplina, Wenceslao Vega tropezó en Internet con la dirección del Times, de Londres y se le ocurrió ver cuándo y cómo recibía el diario inglés las noticias acerca de la Separación y constitución de la República Dominicana.
El matutino londinense, que entonces se hacía con cajistas que componían las columnas noticiosas y de opinión y los titulares letra a letra, se editaba desde 1785 en formato grande, ahora compacto (tabloide), y es una tradición del periodismo inglés.
Una vez encontró las primeras noticias, que llegaban y se publicaban en Londres cerca de tres meses después de ocurrir en Santo Domingo o Haití, Vega comprobó que el interés británico radicaba en su competencia imperial y económica entonces con los reinos español y francés.
En 1804, los habitantes de la parte Oeste de la isla del Caribe, gracias a los postulados de la Revolución de 1789 en la madre patria, habían declarado su independencia como República de Haití y Francia había perdido a su colonia más rica y productiva.
Esa tendencia anticolonialista llevó a los haitianos a ocupar también la parte Este de la isla, bajo el dominio de España, que cuarenta y cinco días antes del 10 de febrero de 1822 habían proclamado un natimuerto Estado Independiente del Haití Español.
Los nuevos ciudadanos del Oeste no se sentían cómodos con el dominio español de un territorio vecino que, con todo y su declaración formal de diciembre de 1821, mantenía la esclavitud.
Durante 22 años, el territorio se unificó bajo la bandera haitiana. La República Dominicana sería la única independizada de otro país americano y no de las tradicionales potencias colonialistas europeas.
Seguiré hablando del tema.

