Opinión

AL DÍA

AL DÍA

En un local acondicionado en la acera Sur de calle Arzobispo Nouel, entre las calles Sánchez y José Reyes, fue inaugurado el domingo 29 de mayo un centro de exposición y de formación que recoge la historia de la lucha contra la tiranía de Trujillo de 1930 a 1961.

 Los luchadores que sobreviven habían esperado ese monumento cuyo objetivo es el de transmitir a todos los dominicanos las particularidades de la persecución, las cárceles, la tortura, el destierro y los asesinatos de la tiranía contra quienes en representación de la dignidad nacional rechazaron desde el primer día esta aberración. 

 Los testimonios de esos sobrevivientes cuentan acerca de los horrores de las cámaras de tortura de “La Cuarenta”, “El 9 de la Mella”. la isla Beata y la cárcel de La Victoria, como de la base aérea de San Isidro convertida por “Ramfis” Trujillo en un antro de asesinatos y abusos inenarrables contra los prisioneros de las expediciones de Junio de 1959 y de la acción del 30 de Mayo de 1961.

 Algunos libros acerca de momentos de la tiranía, elaborados y publicados como testimonios personales e investigaciones históricas, se exponen en las estanterías del Museo.

 Allí, los dominicanos de las presentes generaciones y no tan jóvenes podrán conocer los detalles de los levantamientos de los generales Cipriano Bencosme, en El Mogote, Moca, en 1930, y Desiderio Arias, en Los Cerros de Gurabo, Mao, en 1931.

 Y la conspiración de Santiago, en 1934, que llevó a muchos jóvenes a la prisión medieval de Nigua, donde las circunstancias naturales más inhóspitas torturaban hasta a los matarifes militares de la tiranía, qué no sería a los prisioneros políticos que allí verían desaparecer su salud y más tarde su vida.

 Y el sacrificio de los mártires, hermanos Perozo y hermanos Patiño, en Santiago.

 Y la conspiración de Santo Domingo, en 1935, como las de los militares Eugenio de Marchena y Aníbal Vallejo y la expedición por Luperón, en 1949 y los asesinatos de muchos conspiradores aislados, antitrujillistas siempre, quienes no aprendieron a callar ante el atropello y la violación sistemática de cuanto derecho hubiese reconocido el mundo.

 Las escuelas y colegios del país, en el Museo de la Resistencia, tienen desde ya una clase viva de un período de la historia caracterizado por la criminalidad de un régimen y por “el indomable amor a la libertad” de los dominicanos de manifiesto también entre 1930 y 1961.

 Fue instalado a un costo de 134 o 104 millones de pesos, según distintas informaciones de prensa. La Casa Vicini aportó, por noventa y nueve años, el usufructo del local.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación