En esta comunidad de Monte Plata, la Corporación Minera Dominicana instala una fábrica de cemento de la que sometió a la secretaría de Medio Ambiente el estudio de impacto previo a la autorización.
Lo primero que aseguró un grupo que mezcla aunque no junta a ecologistas y a oportunistas fue que la industria se levantaba en la zona protegida de Los Haitises.
Entre Los Haitises y el lugar donde se construye la cementera hay una distancia considerable. Los del grupo en contra agregan que la zona protegida tiene un área de amortiguamiento. La ley de protección a zonas de riqueza ecológica delimita el área en kilómetros de que se trate pero no habla de esa zona.
Lo protegido está delimitado con precisión por los kilómetros cuadrados dentro de sus fronteras.
Otro razonamiento de los ecologistas y oportunistas juntos pero no revueltos en este caso es que, de alguna manera, la operación de la cementera va a dañar el potencial acuífero de Los Haitises.
Las excavaciones para levantar la fábrica pueden haber encontrado o encontrar venas de ríos subterráneos como abundan en la capa freática de casi todo el territorio de la República.
Hay medidas para proteger esos recursos de agua potable, que los promotores de la Corporación aseguran haber tomado.
Además, insisten en que la instalación de su fábrica se hará con maquinaria verde, planta de última tecnología dirigida a no contaminar y a cuidar el medio ambiente.
Los principales propietarios de la empresa lo son de varias más tanto en Santiago, Santo Domingo y otros lugares. Multimedios del Caribe, porejemplo, de El Caribe y CDN.
La conciencia del país recuerda que, con la construcción de la Presa de Tavera, una obra del largo y amargo gobierno neotrujillista de Joaquín Balaguer, importantes nombres de la ingeniería vaticinaron en los medios que el embalse, a la primera oportunidad, inundaría el valle del Cibao y ocasionaría enormes pérdidas de vidas y otros bienes.
Entonces, el prejuicio político contra quien diezmaba a la oposición con asesinatos, prisiones, persecuciones y encarcelamientos, cerró los ojos a otra razón. Muchos años y muchos ciclones de primera categoría después, Tavera se ha limitado de manera muy eficaz a cumplir su función en la agricultura y la agropecuaria.
Quizá un prejuicio político, en lo que se refiere a los oportunistas que se mezclan pero que no se juntan con los ecologístas, tenga mucho que ver con la campaña contra la cementera de Gonzalo.
Lo triste del caso es que de un lado está el subsecretario Eleuterio Martínez y del otro el ingeniero Osiris de León, dos confiables opiniones ecológicas.

