La compositora colombiana Esther Forero atrapó el alma del emigrante latinoamericano cuando escribió en 1978 Volvió Juanita, con una de las melodías típicas de su país.
Milly, Joselín y Los Vecinos la convirtieron en merengue y desde entonces es uno de los cantos insignia de la emigración dominicana.
Forero, de Barranquilla, había nacido en 1919 y murió hace poco.
No dejó de cantar nunca, siempre las tonadas de su pueblo, y se hizo conocer en muchas partes del Continente.
Quizá el tema más conocido y aplaudido de Milly Quezada, solista desde hace mucho tiempo, sin su hermana Joselín y sin Los Vecinos, haya sido ese que grabó de Esther Forero.
Volvió Juanita / y dijo que no volvía./ Volvió con una maleta / cargada de lejanía./ Volvió Juanita / con su pollera pintada / de pájaros y colores / de amores y de canciones, empieza la canción.
Y sigue: Qué bonita se ve / llegando del aeropuerto,/ regresando otra vez / a su gente y a su pueblo./ Ay, Juan y Manuela / su linda piel de canela / cuando bailaba la rumba / en noches de luna llena / y su cuerpo de palmeras / sabor de coco y canela / alegría y aguardiente / resbalaban por las caderas.
Volvió Juanita / está bailando la brisa / la plaza y las campanas / las flores y las sonrisas./ Y los recuerdos / calor de la vieja casa / la tacita de café / el agua de la tinaja./ El amor se dio / sin cambios y sin ventajas / y ahora vuelve a sentir / su tierra bajo las plantas./ Ay, Juan y Manuela / tu misma piel de canela / cuando bailaba la rumba / en noches de luna llena / y tu cuerpo de palmeras / sabor de coco y canela / alegría y aguardiente / resbalaban por las caderas.
Volvió Juanita se escucha en el país cuando se acerca Navidad y la gente de la diáspora empieza a regresar para estar junto a los suyos en Nochebuena y Año Nuevo a ritmo o esperanza de puerco asado y telera.
Sin remedio, Juanita (el emigrante) volverá a su taller o almacén u oficina de Nueva York, Puerto Rico y Miami para vivir con esperanza todo un año porque quizá pueda ahorrar o meterse en el fiao de volver a su país por un par de semanas.
Con mucho cariño para su gente y la maleta cargada de lejanía.

