¿Dónde estaban los antitrujillistas jóvenes y menos, en particular después de las expediciones del 14 y 20 de Junio de 1959?
Los más jóvenes y adultos empezaban a organizarse en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio y en núcleos espontáneos como el de Los panfleteros de Santiago y otros en Santo Domingo y capitales provinciales.
En enero de 1960, centenares fueron a parar a las cámaras de tortura de la tiranía ubicadas en La Cuarenta, El 9 de la Mella, La Beata y La Victoria. Decenas fueron asesinados y no lo fueron todos por el crecido número de los conspiradores.
El 4 de junio de ese mismo año, y para dar cumplimiento a su línea política de Lucha interna o Trujillo siempre, el Movimiento Popular Dominicano trajo a Santo Domingo una delegación de dirigentes que bien pronto empezó a aglutinar a jóvenes obreros y trabajadores de barrios de la capital y provincias.
Cuarentitrés de esos jóvenes serían asesinados cuando, poco después de aquel día, la tiranía decidió desmantelar al grupo antitrujillista que operaba de voz en cuello en el segundo piso de número 12 de la Avenida José Trujillo Valdez, hoy Duarte.
A fines de ese año caían las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, en un punto de la carretera de Puerto Plata a Santiago. Regresaban de visitar en la cárcel a dos de sus esposos, Manuel Aurelio Tavárez Justo y Leandro Guzmán. El tercero, Pedro González, guardaba prisión en Santo Domingo.
Entre 1959 y el 30 de Mayo de 1961, otros antitrujillistas que no pertenecían a grupos o núcleos fueron también perseguidos y muchos asesinados sin que hasta mucho después se tuviera noticias públicas de esas prisiones y muertes.
Pero los antitrujillistas, jóvenes, gente madura y viejos, parecían decididos todos a librar la batalla final contra la tiranía, lo que interpretó la gente reunida en la conspiración que el 30 de Mayo de 1961 puso fin a la vida de Rafael Trujillo.
Pero ¿dónde estaban los trujillistas viejos, menos y jóvenes en el lapso?
Valdría recordarlo porque después del ajusticiamiento del tirano, y hasta el día de hoy, muchos trujillistas de lo peor han tratado de hacer valer una credencial de víctimas de la tiranía que sólo porque lo repiten desde hace casi cincuenta años parecería cobrar visos de cierta veracidad.
Pero no lo fue ni lo es.

