Opinión

AL DÍA

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Cualquier dominicano inexperto en conceptualización puede ubicar las fuentes de donde se nutriría el 4% del Producto Interno Bruto para la Educación.

 -El salario de lujo de los ministros y viceministros, directores generales y funcionarios de los rangos.

 -Los “gastos de representación” de esos funcionarios.

 -Los gastos de gasolina y el mantenimiento de los vehículos de lujo y alta cilindrada de esos funcionarios.

 -El “barrilito” de los senadores.

 -El “cofrecito” de los diputados.

 -Los gastos de representación de los legisladores.

 -Los salarios y gastos astronómicos del gobernador del Banco Central y del administrador del Banco de Reservas y de sus correspondientes cortes.

 -La concesión “grado a grado” de “contratas” de construcción y de contratos de venta que encubre porcentajes de corrupción, también, para funcionarios.

 -La nómina supernumeraria de embajadores, cónsules y vicecónsules cuyos salarios se abona en dólares.

 -El presupuesto del pago de “protección” a “programeros”.

 -La nómina supernumeraria, en sentido general, de un Estado que en los últimos ocho años se convierte en la principal fuente de empleos cuyos salarios no tienen otra fuente que el erario.

 -El presupuesto excesivo, e irracional, del Despacho de la Primera Dama.

 Hace algunos años hubo un temblor de tierra fuerte que afectó a Puerto Plata y que echó al suelo cerca de 100 escuelas nuevas, afectadas todas de vicios de construcción.

El terremoto de Haití, en enero de este año, tuvo repercusiones leves en el país dominicano y otra vez más de una docena de escuelas nuevas fueron afectadas.

 Eso es fruto de “contratas” de “grado a grado”.

 Los programas de televisión de los periodistas Nuria Piera, Alicia Ortega, Luis Eduardo Lora, Juan Bolívar Díaz y Julio Hazim denuncian a diario y cada semana, con pruebas, casos de corrupción de funcionarios.

 El último de esos casos es el de casas de veraneo, de construcción multimillonaria,  de ministros del Gabinete y otros funcionarios de ese nivel.

 ¿Cuánto dinero puede calcularse al monto por año de la corrupción administrativa del gobierno del presidente Fernández?

 Cuando era candidato, en 1996, Leonel Fernández estimó ese total en unos 30 mil millones de pesos.

 ¿Hay o no hay dinero para dedicar el 4% del PIB a Educación?

 Decir que el ministerio del ramo no tiene “estructura” para manejar ese dinero es lo mismo que decir que quien ha sido pobre toda su vida no sabría cómo utilizar un ingreso que le permita una razonable calidad de vida.

 (Nota: el 91 porciento de los dominicanos consultados por Gallup, antes del “lunes amarillo”, favorece el 4% para  Educación).

El Nacional

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