Modelado y horneado en el Centro 2
2.- En alfarería, las piezas se modelan y después se hornean. El trabajo penitenciario de la procuraduría general de la República, en sus doce centros de corrección y rehabilitación para internas e internos, modela mientras hornea.
La candela que se recibe proviene no sólo de la humanidad deficiente y rebelde de internas e internos, responsabilidad que es social y por tanto compartida, sino de sectores que resabian y rumian porque los presos no deben vivir en un resort.
Comparados los centros con las cárceles tradicionales, resort es poco. Paraíso se acercaría más en el parámetro.
Pero lo que se ignora y se quiere hacer saber es que, de los derechos humanos que le garantizan el sentido común y la justicia, los internos sólo pierden la libertad.Todos los demás los mantienen, incluído el de la esperanza de rehabilitarse y mejorar sus capacidades de mujeres y hombres.
Y eso incluye vivir en un lugar ventilado, dormir con comodidad, acceso a agua y servicios de luz y teléfono, vestir limpios, comer como todo el mundo y habilitarse en primeras y segundas letras y en destrezas mentales y manuales que les permitirán una reintegración a la sociedad con menos posibilidad de reincidencia, y vivir una sociabilización que les facilitará criterios y prácticas de convivencia que quizá antes no conocían o conocían poco.
El procurador Radhamés Jiménez luce satisfecho con cuanto un presupuesto que nunca es suficiente le permite hacer, sin dejar de recordar que el proyecto tuvo financiamiento original de la Unión Europea y que, para contribuir con su sostenimiento, se ha constituído un Patronado Nacional Penitenciario que ya aporta fondos y que debe aportar más. Durante la visita del grupo de periodistas y otros profesionales un abogado e impresor, un economista, un impresor y escritor-, la presencia y la palabra del licenciado Roberto Santana es importante para la precisión de los rasgos macro, y micro, del proyecto.
Responsable ante la Procuraduría, el antiguo dirigente estudiantil, activista político y rector universitario en la Autónoma tiene un conocimiento al minuto de los orígenes y desarrollo de los centros y, dominicano con práctica consistente en la brega social, parecería conocer al cojo sentado y al ciego durmiendo.
Pero el conocimiento y la capacidad de la directora Patricia Lagombra y sus asistentes ahorrará casi todo el trabajo de Santana, de tener que explicarlo todo, detalle por detalle.
Esta mujer no presenta huella alguna de bregar cada día con 306 internas que pagan su deuda por delitos y crímenes que en casos pudieran parecer espeluznantes. Patricia partiría de un criterio base: las internas son ellas y su necesidad principal es de solidaridad.
E igual principio comparten sus asistentes, a juzgar por sus intervenciones durante la visita y, más, por su conducta con las internas.
De regreso, y en el resumen de la experiencia de unas horas de visita al Centro de Corrección y Rehabilitación 2, uno de los invitados empieza a recordar Así se templó el acero, la novela del soviético Nicolás Ostrovsky.
Y concluye que sí. Que así se tiempla.

