Si el Congreso decide reunirse para discutir el reciente e injustificable cambio de nombre de la provincia de Salcedo por el de Hermanas Mirabal, la sesión puede aprovechar y rectificar también en otro sentido.
En 1891, el tirano Ulises Heureaux cambió el nombre del puesto cantonal de Juana Núñez por el de Salcedo mediante el decreto 3001 del 22 de abril, también resolución del Congreso del mismo mes.
Con el nuevo nombre, el tirano rindió homenaje al general Francisco Antonio (Tito) Salcedo, héroe de la guerra de la Separación pero partidario del generl Pedro Santana y anexionista desde el 18 de marzo de 1861.
Este general Salcedo estuvo del lado del pelotón de fusilamiento que, a raíz de la gesta restauradora del 2 de Mayo de 1861, en Moca y por orden de Santana, segó la vida del coronel José Contreras, del comandante José María Rodríguez, del capitán Cayetano Germosén y del teniente José Inocencio Reyes, entre 25 patriotas condenados también a muerte y amnistiados luego.
Pero desde entonces, mucha gente entendió que el homenaje se rendía al general José Antonio (Pepillo) Salcedo, héroe de la Separación y de la Restauración, gesta de la que fue el primer presidente de la República.
Otro tirano, Rafael Trujillo, mediante la ley 3208 del 3 de marzo de 1952, creó la provincia de Salcedo.
El texto de esa ley no hace referencia alguna al Salcedo de que se trata. Podía suponerse que era al mismo general Tito pero también que el homenaje se rendía al general Pepillo.
Días después de la creación de la provincia, el diputado trujillista Juan Bautista Rojas Almánzar escribió una carta pública a Trujillo para agradecer la creación de la provincia y que su nombre honrara al primer presidente restaurador, al general José Antonio (Pepillo) Salcedo.
Ahora, bien.
El hecho de que el homenaje se rindiera al general Tito Salcedo, héroe de la Separación y anexionista desde 1861 y no al general Pepillo Salcedo, héroe de la Separación y de la Restauración y primer presidente restaurador, no invalida el contenido de la columna del martes 4 de enero ni el editorial de El Nacional del miércoles 5.
El jueves 6, el periodista Rafael Tomás Jaime, en el vespertino, dedica un largo reportaje de investigación a sentar que no fue a la honra del patriota y héroe que se dio el nombre a la provincia sino a quien, con su actitud antipatriótica de 1861, degradó el heroísmo de su participación en la guerra de Separación de 1844 a 1856.

