Colonialismo de izquierda vs racionalidad
2.- Lo cierto es que el colonialismo de algunos izquierdistas que promovían la venta del cuarentinueve por ciento de la Refinería a la Venezuela del presidente Chávez tienen del capitalismo la vieja imagen salvaje que les han transmitido los muchos o pocos textos de marxismo que han podido leer y comprender.
Esos teóricos no han sido obreros ni empleados ni ejecutivos de industrias y comercios y bancos del sistema, y si lograron algún diploma académico se han mantenido lejos del ejercicio que por necesidad los hubiera vinculado, como patronos, con alguna actividad profesional y comercial del sistema.
¿Saben esos colonialistas que el capitalismo, presionado en primer término por la realidad socialista, ha sufrido modificaciones extraordinarias en su gestión y trato con la propiedad y con la producción y distribución de plusvalía en sus empresas?
No, no lo saben. Y por eso ignoran que desde hace bastante tiempo el capitalismo no es nacional sino social y multinacional y que son contados los capitales que se mantienen, por ejemplo, en los órdenes familiar y doméstico.
Los más avanzados capitalistas dominicanos tienen negocios y oficinas en Nueva York, otras ciudades de Estados Unidos y en Londres y otras ciudades de Europa, en busca de una asociación que permita ampliar y expandir sus inversiones.
En este momento, y con el mejor respaldo de una capacidad profesional y técnica que ha sido demostrada por dominicanos aquí y fuera de aquí, el capital que pudiera llamarse actualizado y modernizado puede sin lugar a dudas adquirir el cuarentinueve por ciento de la Refinería y operarla como un negocio de buenos beneficios para sí y para el Estado.
No como y para su exclusivo beneficio lo hizo la Shell en sus años de propietaria de ese porcentaje de propiedad, con un contrato que le otorgaba cerca del noventa y nueve por ciento de la decisión en las operaciones de la empresa.
Recuérdese que el presidente de la Refinería, designado por el gobierno, era el monigote, títere o muñeco de ventrílocuo mejor pagado pero peor tratado de cuanta empresa pudiera funcionar en el país.
A pesar del descaro con que en sus currícula hacen figurar muchos de esos exincumbentes monigotes, títeres y muñecos de ventrílocuos de la Shell-, el haber ocupado la presidencia de la Refinería.
Para el gobierno del presidente Fernández resultaría un paso de acercamiento a la empresa e inversionistas nacionales abrir una licitación y tomar en consideración seria y racional las propuestas de capitales criollos para la compra del cuarentinueve por ciento de la Refinería.

