CUMANA, Venezuela, (AFP). – Los presidentes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) dieron todo su apoyo a Cuba e hicieron fuertes cuestionamientos a la Organización de Estados Americanos (OEA), horas antes de la instalación de la Cumbre de las Américas en Puerto España.
Reunidos en la ciudad venezolana de Cumaná, a orillas del mar Caribe y a pocos kilómetros de Trinidad y Tobago, los gobernantes que se identifican como antiimperialistas prometieron que exigirán el fin del embargo de Estados Unidos a Cuba y exaltaron «la dignidad» de la isla.
El presidente venezolano Hugo Chávez, anfitrión del encuentro y principal propulsor del ALBA, anunció que su país, junto a otros que no identificó, vetará la declaración final de la Cumbre de Trinidad, a la que calificó de «totalmente descolocada en el tiempo y en el espacio». Además, sostuvo que «la cumbre que va a haber en Trinidad debe ser la última, al menos la última de ese formato».
«La cumbre de nuestros pueblos, ésta (del ALBA), la de la unión, la de los latinoamericanos. Esa debe ser nuestra cumbre, ese debe ser nuestro reto y nuestro compromiso», aseveró Chávez.
La cita del ALBA, que coincidió con el 48 aniversario de la invasión a Bahía de Cochinos en Cuba lanzada por exiliados anticastristas armados por Estados Unidos, sirvió para criticar la exclusión de la isla de la OEA, en 1962, y a la vez para denostar a ese organismo.
«¿Por qué no nos expulsaron de la OEA antes (de 1962)? Porque si se consolidaba Bahía de Cochinos, la OEA habría reconocido a ese gobierno y ese gobierno títere habría tenido la ayuda de la OEA», dijo el presidente cubano Raúl Castro en medio de aplausos. Poco antes, Castro había dicho que la OEA «debe desaparecer» y que no tiene interés en que su país se reintegre a esa instancia.
En tanto, el presidente boliviano Evo Morales pidió «que me expulsen de la OEA, que por ser marxista-leninista nos expulsen de la OEA», y además propuso crear una comisión de derechos humanos del ALBA.
«Nosotros, que estamos junto al pueblo, somos los que tenemos autoridad para hablar de derechos humanos y no esas instituciones» de las Naciones Unidas o del sistema interamericano, agregó Morales.
En tanto, Chávez sostuvo que al presidente estadounidense Barack Obama «hay que, no pedirle, sino exigirle que cumpla las resoluciones de Naciones Unidas» de levantar el embargo a Cuba.
A esta reunión del ALBA, Morales trajo un proyecto de resolución para exigir el levantamiento del embargo a Cuba, que los presidentes deben aprobar el viernes antes de viajar a Trinidad y Tobago.
El presidente de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, sostuvo que el embargo a Cuba «ha significado un verdadero genocidio» y criticó incluso el nombre de la Cumbre de Trinidad.
«Esa cumbre no se puede llamar de las Américas, porque falta Cuba y falta Puerto Rico», enfatizó Ortega.
Previo a la Cumbre de las Américas, otros gobernantes latinoamericanos han sugerido que se debería permitir el regreso de Cuba a la OEA y que es tiempo de levantar el embargo.
Pero desde México, Obama dijo que pretende «ver si Cuba está también dispuesta a cambiar» antes de tomar nuevas medidas para mejorar las relaciones entre ambos países, después de que levantó restricciones a viajes y envíos de remesas.

