Dicen que el buen vino con el tiempo se torna mejor y esto es lo que ha pasado con el cantautor argentino Alberto Cortez, quien anoche presentó su concierto Intimo en el Teatro Nacional Eduardo Brito. Desde que inició pasadas las 9:00 de la noche, con el tema Yo no quiero llamarme como me llamo, Cortez logró la conexión con el público integrado por adultos jóvenes y mayores que no cesó de aplaudir durante las casi dos horas de concierto. Acompañado del joven pianista mexicano Patricio Peña, que ofreció un acompañamiento excelente al piano, el cantautor de inmediato interpretó Mi árbol y yo, con el cual los asistentes le aplaudieron de pie. Continuó con varios temas de su álbum Intimo, entre ellos Tú, Distancia, Amor, mi gran amor y La vida. Vestido con traje gris y camisa blanca sin corbata. En un momento de su actuación el artista bromeó señalando que había dejado la camisa negra, porque no le quiero hacer publicidad a Juanes. Gracias, quiero hacer de este recinto un confesionario, por lo que hay penitencia que no sea muy severa, saludó, para señalar que su actuación era un concierto de cámara: una voz y un instrumento, a manera de los clásicos como Pavarotti y que para hacerlo se tiene que tener el privilegio de tener un pianista como Patricio Peña, de 22 años. Para cantar la Nana de la cebolla, explicó que Miguel Hernández, fundador de la generación del 27, antes de morir en la cárcel recibió una carta de su mujer en la que le decía que ella y su hijo de ocho meses sólo comían pan y cebolla, por lo que escribió el poema que luego fue musicalizado por Joan Manuel Serrat. Bravo dijeron algunos espectadores quienes aplaudieron de pie. El artista tocó algunos acordes del piano junto a Peña, para interpretar A partir de mañana y a seguidas La vejez, Hay un niño en cada hombre, Como la marea e Identidad, tema escrito a solicitud de Unicef, sobre uno de los Derechos del Niño. El cantautor criticó a las disqueras, al hacer promoción de su nueva producción que se estaría vendiendo a la salida, indicando que no sabía cuando saldrá al mercado, porque al cumplir 40 años le habían dado una patada en el trasero, porque querían artistas más jóvenes.
Una buena contraparte
La parte dominicana estuvo representada por Edilí, quien vestida con un bello traje rojo, hizo disfrutar a la gente con los temas: Que se mueran de envidia, Frente a frente, El infiel, Ojo por Ojo, Me lo dijeron mil veces Amor perdido.
La cantante y actriz logró conectar con el público durante su actuación.
La artista no se quedó atrás y realizó una buena presentación en este gran concierto.
