El Congreso de los EEUU, dominando hoy por la oposición, inició un proceso (impeachment) para destituir al presidente Donald Trump. El caso comenzó cuando un agente que tiene el oficio de “Alertador” (Whistleblower) expuso una denuncia indicando que algunas acciones del mandatario violaban la constitución.
En la denuncia se señala que Trump llamó al presidente de Ucrania, pidiéndole que investigara a un rival político y que durante la conversación se infiere, que se condicionó” la entrega de millones de dólares en armamentos (aprobadas por el congreso), a cambio de un “favor” considerado como político. Asombrosamente, esa misma petición fue solicitada a China.
Por arriesgarse a exponer este hecho ante sus superiores, el denunciante, hasta ahora desconocido, es considerado por muchos como un verdadero héroe. En cambio, Trump ha solicitado vehementemente que se revele su identidad, catalogándolo como espía y sugiriendo ejecutarlo. No obstante esas violentas declaraciones, los organismos de inteligencia han garantizado el anonimato y la seguridad del mismo.
La prensa y las televisoras del cable (FOX, CNN) transmiten incesantemente esas noticias. Para desgracia del ejecutivo, una reciente encuesta indica que el 58% de los estadounidenses están de acuerdo con este proceso, bajo el muy afamado principio de que “nadie está por encima de la ley”
Algunos representantes del partido republicano desafían al presidente dando crédito a esta investigación, que envuelve además a otras figuras públicas como Rudy Giuliani, abogado personal de Trump y ex asesor de Luis Abinader.
Acorralado por sus adversarios el presidente ha prohibido a sus funcionarios testificar ante el Congreso.
Para los que vivimos acostumbrados a la omnipotencia del presidente, y donde el congreso y la justicia son solo sellos gomígrafos, esta independencia de los poderes no deja de sorprendernos. Ojalá algún día podamos tener una verdadera democracia donde la constitución deje de ser solo un pedazo de papel y donde Whistleblower como Marino Zapete dejen de ser acosados y amenazados por sus servicios.

