Opinión

ALGO MÁS QUE SALUD

ALGO MÁS QUE SALUD

Parí estas líneas en el 53 aniversario de mi llegada a este mundo de la mano de un partero, cercanas las 11 de la noche en la maternidad hoy conocida como “Nuestra Señora de la Altagracia”, entonces  “Julia Molina”; en honor a aquella “excelsa matrona” reverenciada por haber llevado en su vientre a ese engendro de maldad llamado Rafael Leonidas Trujillo. Al otro día, doña Lidia  arrancó con su segundo hijo para un patio de la Juan de Morfa 19, donde vivía arrimada porque había dejado su añorado Santiago para acompañar en precarias condiciones a un hombre casado, papá de sus dos hijos. Obstinado en no salir de la casa, y sin más celebración que la de los familiares que aún disfrutan soportándome, me dio tiempo para reflexionar.

El balance no dejó de provocarme  amarguras. Este pequeño mundo, al decir de Herman Hesse, que es mi mundo, (“¿Cómo puedo saber que existo, si no es porque me siento latir en el corazón de los que me rodean?), ha sido bueno, sano, y a pesar de que ya nadie puede sentirse seguro en el castillo virtual de moralidad que construye con sacrificio, de vivir con dignidad (como hoy acontece con los que quieren enlodar la familia de mi amigo Negro Veras), lo importante es sentirnos bien con nosotros mismos. Al final, éste es el verdadero juez que nos ha de servir para conseguir esos ramalazos de felicidad que nos llegan y, por sobre todas las cosas, sentir respeto por uno mismo.

Este 11 de julio,  oía a Aznavour, Silvio, Serrat,  Orlando Contreras; repasaba algo que no acabo de Lao Tse; releía  “Cien Años de Soledad” y recibía llamadas de gente que cree quererme. Sentí que ha valido la pena vivir, y que los daños que he podido causar no han sido con esa intención.

Entre los filmes Gandhi y  “El Padrino”, el Mundial de Fútbol y la visita a un entrañable amigo enfermo, pasé mi cumpleaños en paz. Sobre todo en paz con este mismo que escribe “algo más que salud”.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación