Cambios
Este domingo conmemoramos el 146 aniversario de la Restauración, y hablaré de posibles cambios en el gobierno, pues no creo en ellos, y si se han de producir, será de una persona por otra, con la dificultad de que si el nuevo no ha estado en la piñata, vendrá con ganas de buscarse lo suyo. A propósito de la patria, prefiero dejarle este espacio reducido al que aun no me adapto, a Juan Bosch. Las dos primeras citas son de su libro El Partido , y la última de la campaña de 1982. Seguro que ninguna será tomada en cuenta.
No hay que preocuparse por el porvenir del partido, que mientras esté bien dirigido, es decir, mientras no engañe o confunda al pueblo, mantendrá su autoridad moral sobre él, y autoridad moral quiere decir autoridad política. (Página 11).
Ahora bien, los peledeístas no vivimos de la política ni aspiramos a vivir de ella; no podemos pensar siquiera en engañar al pueblo ni necesitamos hacerlo, y empezamos por no engañarnos a nosotros mismos. (Página 66).
«Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto o sucio o inmoral».
Me queda espacio para una ñapa. Si siguen en sus posturas cerradas los gremios de Salud y el gobierno, que le han regalado una huelga de casi medio mes a los pobrecitos, pues ya los menos pobres son atendidos por el SENASA (que cumple sus 7 años como única luz en ese oscuro campo que es la Seguridad Social), y no se ha ido al c la comisión mediadora sugerida de los pasados presidentes de la otrora AMD Altagracia Guzmán y César Mella junto a mi honorable maestro José Joaquín Puello y mi jefe don Radhamés Gómez Pepín, y de paso la inclusión de Agripino; quiero sumar mi voz a que se les permita mediar y terminar con esta pendejada que no tiene nada de algo más que salud.

