Día Nacional de los Clubes
Mañana se cumplirán 38 años de que 7 policías, comandados por un teniente, que aún vive, hijo de un general, frustrado por no tener las bolas para marcharle al comandante Manuel Ramón Montes Arache, a quien intentaron matar, decidieron salir a buscar con quien saciar sus instintos asesinos, porque esa noche no se irían en blanco, y subieron a los barrios populares, y en el 27 de Febrero, al filo de la medianoche se toparon con 5 muchachos y una muchacha que salían de uno de los callejones en busca de cigarrillos, pan y refresco.
Estaban en el velorio de uno de sus compañeros del club Héctor J. Díaz, atropellado en la tarde por una patana.
Al recibir la orden de alto, de la patrulla, la joven se asustó y echo a correr, pero Rubén Darío Sandoval, Reyes Florentino Santana, Gerardo Bautista Gómez, Radhamés Peláez Tejeda y Víctor Fernando Checo no tuvieron esa suerte y fueron apresados, llevados a Radio Patrulla donde fueron torturados, y muertos posteriormente con inusual sadismo.
Todos estos detalles, y algo más, los puede encontrar en nuestro libro Mártires por error. Si les interesa oírlos de viva voz acompáñeme mañana en el club Gregorio Luperón de San Francisco de Macorís, a las 7 de la noche. Ya en la mañana habré pasado con mis hijos, como vengo haciendo los últimos 25 años, por el mausoleo que les construimos en el Cementerio de la Máximo Gómez. Trato de no coincidir con muchos sepulcros blanqueados que toman la fecha para hacer bulto y seguir garantizando las prebendas que reciben por representar a los clubes, de los que, gracias a Dios, se zafó el que escribe a algo más que salud.
PD. La muerte de Mercedes Sosa es una pena adicional para los clubes y un servidor.
