Malaria y ambiente
A mi hermano Domingo del Pilar
Jimmy Carter vino al país a entregar una donación de US$193 millones para enfrentar el problema que es aún para nosotros y Haití la malaria. No planteó que debía darse la unificación de la isla, simplemente expresó lo que ya han establecido autoridades sanitarias de ambas naciones, de que resulta muy difícil controlar esta enfermedad si no se hace de manera conjunta.
La malaria, causada por una variedad de parásito que puede cambiar, mutarse, y transmitida a través de la picadura del mosquito anopheles es endémica de esta isla. Dado que la migración se da desde la tierra de Toussaint Loverture hacia la nuestra, en mayor medida, se estima que los haitianos vienen con sus casos de malaria, pero aquí también la tenemos, es propia de nosotros, y lo que se requiere es identificar a los que la tienen y curarlos. Mientras menos enfermos tengamos, menos probable es la propagación. Mientras más recursos haya para medicinas y atención, más rápido se harán negativos para transmitir la enfermedad y, si son picados por los mosquitos no recogerán éstos al Palsmodium Falciparum, y no habrá contagio.
Eso fue lo que vino a ofrecernos Carter. El presidente de Estados Unidos más humanista de los últimos 50 años. Es una pena que, sobre todo los líderes xenofóbicos de esa entelequia llamada Partido Reformista, hayan tergiversado su acto promoviendo el odio histórico que, desde Peña Batlle, nos quieren meter contra los haitianos. Da lástima ver opinando al canciller. SESPAS debe opinar sobre los planes conjuntos que lleva desde hace años con el Ministerio de Salud Haitiano.
Se quedó para la próxima la belleza aprobada por la asamblea revisora, que quizás lleve a que ésta sea la última vez que pueda subir al pico Duarte el que escribe algo más que salud.
PD. Gracias a los clubes de San Francisco de Macorís por su cálida acogida.
