Pasó la tormenta Tomás, estamos a la espera del cólera, esta pasando lo de Paya, ya dejó de ser noticia Figueroa Agosto y su dulcinea debe darse prisa en exhibir su belleza cosmética porque los años no perdonan, lo de Jordi está a punto de aclararse por un caso carámbolico de rascabucheo, pasa el tema de la corrupción y quedamos en que es asunto trivial, pasaron sin pena ni presos los desfalcos en Aduanas de Santiago y las falsificaciones de actas de nacimiento; será un clavo pasao el nuevo presupuesto que sigue dejando chuecos a los ministerios de Salud y Educación; en fin, pasa lo que tiene que pasar y nos preparamos para navidad para no morirnos en una rutina atiborrada de frustraciones.
Nosotros, buscando la manera de fastidiarlos, queremos sacarlos de este mundo Light que nos depara un gobierno desabrido (dirigido por gente superior que controla una sarta de mediocres que no saben intelectualizar), y los invito a despabilarse con esta belleza de carta que le envía desde la cárcel, en las peores condiciones que uno pueda imaginarse, el poeta Miguel Hernández a su esposa, dolido por el carácter de su esposa, tan dado al derrotismo: Cuídate, nena. Cuidarte tú es cuidar a nuestro hijo y a mí. No necesito nada: tengo de todo porque tengo una salud a prueba de todo lo malo y lo bueno . Se debe vivir con alegría siempre, cuando no se ha perdido la esperanza de recobrar la felicidad pasada, y ni tú ni yo la hemos perdido. Hacer lo contrario, entristecerse por todo lo que le recuerda a uno algo mejor, es perder fuerzas hasta agotarse en una lucha estéril con uno mismo, con el aire, con nada [ ]. La vida ha sido muy dura contigo en poco tiempo. ¿Lo has perdido todo? Yo creo que no. Y mientras le quede a uno un hilo al que agarrarse para vivir, hay que agarrarlo con toda la fuerza del mundo . (José Ferris página 466). Olvide todo lo demás y póngase este sombrero, tal como hiciera el que escribe algo más que salud.

