Agradezco a todos los que se interesaron por ello. Los que quieran leer lo que escribí, solo tienen que pedírnoslo.
El mundo recuerda hoy aquel hecho de intolerancia, desden por la vida humana y abuso de poder que hace 50 años dio al traste con la vida de tres mujeres buenas, decentes y por sobre todas las cosas interesadas en construir un mundo mejor para todos. A Patria, Minerva y María Teresa Mirabal decidieron quitarle la vida, junto a su chofer Rufino de la Cruz, un grupo de hienas incapaces de tolerar su independencia de criterio y por sobre todas las cosas despechados por no haber podido enrolarlas en su mundo de maldad y oprobio.
Estoy convencido, lo cual es una pena, que la rebeldía, sobre todo de Minerva, hoy estaría aumentada a la décima potencia ante el estado actual de cosas que hemos heredado de gobiernos incapaces y corruptos, con sus honrosas excepciones. Porque debe quedar claro que sus luchas no eran tan solo contra el tirano, este representaba lo peor, sino por construir una República Dominicana próspera y protectora de los más necesitados.
En este ahora insípido, el destino de las Hermanas Mirabal, en especial, Minerva, si pudiésemos transportarla sin alterar su manera de ver la vida sería de completa marginación o ya se hubiesen inventado alguna excusa para mandarle dos sicarios a matarlas, porque no me las imagino compradas por nuestro clientelismo o arrinconadas en un puestecito de quinta categoría.
Recordémoslas este 25 de noviembre, pero no muertas. Saquémoslas del encasillamiento de victimas de la tiranía y tomemos su bandera aguerrida, revolucionaria y construyamos un país de bien para todos arrebatándoselo a un grupito de imprescindibles. Mañana tenemos un programa especial sobre Las Mirabal y la prevención de violencia en el canal 4 de CERTV de 9:30 a 10:30 a. m. en la versión televisiva de Algo más que salud.

