Para ser feliz
A Roque Napoleón Muñoz, un ser cargado de felicidad
No. Descarten de plano cualquier consideración a que hayan arribado al leer el título de esta entrega. Ni puedo asegurar ser feliz, ni mucho menos tengo una fórmula o receta para alcanzar: Un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada y buena. Es una condición interna de satisfacción y alegría que es como algunos definen la felicidad.
El tema viene más a tono con la dedicatoria, pues la intelectualidad que ha formado mi persona acepta la idea de que alcanzar ese manojo de pequeñas satisfacciones que nos provocan los buenos momentos, sumados a la comprensión y aceptación de los malos, que también nos alcanzan a todos, es la felicidad, pero la condicionamos a que se haga con honestidad, con dignidad, sin intención de hacer daño a otros, y así vivió Roque Napoleón Muñoz.
No existe la perfección en la condición humana, nadie es enteramente feliz, pero usted puede acercarse a ella viviendo acorde a principios de bien. Siendo coherente con sus normas de vida, sobre todo cuando éstas andan de la mano de darse a los demás: eso hizo en este mundo mi maestro Polón Muñoz. A diferencia de otros, ensordecidos de poder y creyéndose imprescindibles que sólo alcanzan el reconocimiento público y la honorabilidad gracias al manejo de la publicidad y el miedo.
Si se siente decepcionado por no haber encontrado aquí pautas para ser feliz, y buscando quedar bien, les sugiero un artículo mío del mes pasado que citaba a Jesús en Lucas 6:29-38 y las oraciones de Gandhi y San Francisco de Asís, que es lo que, entre altas y bajas, sumados a los ejemplos que nos dan hombres como don Polón, aún intenta hacer el que como muestra fabrica a Algo más que salud.

