Reiteración compromiso
A mis hijos.
Hace como un año escribí aquí: “Renuncié del PLD el 4 de Julio de 2008 asqueado por las muestras de corrupción, el abandono de los principios boschistas y la descarnada reelección de «El Mesías».
Entregué mi renuncia al presidente de mi organismo, pero este se negó y me planteó que dada mi condición de dirigente se la entregase al Secretario General del Partido y me dije que si esa era la única forma prefería quedarme en el limbo. Un año después se me presentó una oportunidad maravillosa de renunciar: El Centenario del nacimiento de mi Maestro Juan Bosch; me fui caminando desde la capital hasta el Cementerio de La Vega.
El sol de ese día es el más fuerte que había visto y vería después, solo pude hacer los 54 kilómetros iniciales y los 16 finales, pero pude depositarla aunque me dio un síncope y el padre Rogelio, el doctor Víctor Abreu y otros amigos me recogieron y llevaron a una clínica donde me recuperé tres horas después.
Las razones para irse del PLD ahora son más poderosas y me siento orgulloso de no ser parte de una organización que hoy es la negación de lo que ideó y construyó Juan Bosch. Encabezada por una camarilla de “honorables” multimillonarios que aun intentan presentarse como los salvadores del país”.
Muchos de los que fueron mis compañeros, en la decena de organismos en los que hice vida partidaria me pedían que debía quedarme y echar el pleito dentro, uno de ellos fue Manuel Rivas, y su ejemplo de ahora se da por paquete en los niveles medios y bajos del Partido y del Gobierno, donde todos se dicen.

