Rumbo al Pico Duarte
Bernardo Cedeño es un compañero de promoción UASD 1983, que se ha hecho escritor apasionado por la poesía, y ante el anuncio nuestro en facebook, de que nos aventuraremos de nuevo por las lomas que entre 1922 y 1929 delimitaran Juan Bautista Pérez Rancier (El hombre del Cristo) y Miguel Francisco Canela Lázaro, el anatomista asistente de Rouviere en Paris, que no aceptó ser declarado “Hombre de Ciencia” en Francia porque implicaba renunciar a nuestra nacionalidad, Bernardo respondió: “¡El Pico Duarte…!!! Es un viaje a las nubes, un beso a la eternidad, es un sueño que llevo dentro, y que me has hecho recordar; me llevarás en tu mente estrella, para que no me dejes envejecer sin viajar a aquella aurora con la que siempre soñé. Gracias José Díaz, y os acompaño de pensamiento.
«Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena».
Ciertamente, este primero de Enero estaré arrancando para mi 36va. excursión a la más alta elevación del Caribe (3,087) metros con varias motivaciones: Es mi 30 cumpleaños subiendo las lomas de Lithgow; ¡Por fin! pondré a circular la segunda edición de mi libro «Rumbo al pico Duarte» completamente actualizada en La Cienaga a las 12 del mediodía el 1ro. de Enero 2018 en la casa de quien fuera nuestro guía en las primeras 22 excursiones Manuel Peralta (Neit) y simbólicamente en el pico Duarte el 3 de Enero; porque es una manera de mostrarnos que ha valido la pena cuidarme para pasados los 60s llegar por mis pies a la mayor altura del Caribe; Subiré a la memoria de mi yerno Naz Reyes quien nos había prometido que un día subiría con nosotros y para pedir al Altísimo, desde más cerca, por mi hija.

