Por otra cumbre
Por coincidencias de la vida, la fecha seleccionada para la Cumbre del gobierno para discutir los problemas nacionales, es la del nacimiento del apóstol de América, José Martí, y es una lástima que en tan significativa fecha se sienten, precisamente, los responsables de tener nuestra nación en el hoyo, a hacer un ejercicio demagógico para dejar las cosas tal como están, j
a los más necesitados, y ellos, los que van a verse las caras, regodearse en su genio de reciclarse y mantenerse en el poder a pesar de hacer las cosas al revés.
Lo lamentable es que mientras eso sucede, grupos de personas metidas en organizaciones supuestamente de avanzada, lo que están propugnando es que los inviten a esta mascarada, para no perder su protagonismo, hay algunos que lo andan mendigando.
En el espacio social que estamos construyendo, lo que estamos planteando es aprovechar la publicidad que va a generar esta cumbre y convocar a otra ese mismo día, pero una cumbre de la decencia, del decoro, de la honestidad, y dejando de lado algunas diferencias pendejas, sentarnos con una agenda simple a delinear los pasos a dar para articular una opción de poder que plantee soluciones reales para resolver los problemas de salud, educación, seguridad ciudadana y progreso que amerita nuestro país, siguiendo los ejemplos de Venezuela, Bolivia, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Cuba, Brasil, Chile y Paraguay, entre otros.
En un libro de Omar Cabezas, uno de los comandantes del Sandinismo puro, fue que leí por primera vez la frase de «Que nunca es más oscura la noche que cuando va a amanecer», y eso es lo que puede estar aconteciéndonos a los dominicanos, que la noche se nos ha tornado muy oscura gracias a la rampante corrupción, la hipocresía y las poses de nuestros gobernantes, el auge desmedido del narcotráfico, el clientelismo político, los estremecedores casos de Paya, Quirino, la Sun Land y la recua, esos mismos que van a juntar el 28, pero que así mismo puede estar obligando a un nuevo amanecer, claro, transparente, luminoso, impulsado por todos aquellos sectores que creen en la posibilidad de vivir en una nación sana, decente, preocupada por los más necesitados, sin Mesías ni profetas, simplemente personas soñando con un mejor país.
Propongo a los grupos que están organizando las marchas contra la impunidad, los que protestaron contra los bochornosos indultos, los que ordenadamente están haciendo sus reclamos en el parque de La Lira, al grupo de «Patria Para Todos», los que se aglutinan alrededor de Guillermo Moreno, el MIUCA, los movimientos campesinos, «Los Autoconvocados», algunos dirigentes sindicales y gremiales, y todos aquellos que de verdad sienten la necesidad de construir una mejor nación, a deponer uno que otro prurito, a plantear una propuesta que pueda enfrentarse a los que estarán en la otra cumbre, la de las poses, la de los que andarán en «búsqueda», la de los que teniendo el poder para cambiar las cosas no lo han hecho, no lo están haciendo y mucho menos lo harán.
Todo el mundo sabe, pero especialmente ellos mismos, que aquello será otro circo más, igual que aquel «Diálogo Nacional» que involucro a todo el país y aún no se sabe cuánto costó, donde participamos algunos ilusos creyendo que desde allí saldría un proyecto de nación, y tarde nos dimos cuenta que no era más que un mero recurso demagógico para mantenernos ilusionados, como el Bobo que se le pone a los niños para que dejen de llorar; pero ha sucedido lo mismo con las consultas para las modificaciones a la Constitución, luego de innumerables reuniones, al final se sometió un proyecto que ignoró olímpicamente las propuestas populares y sólo presenta modificaciones que aumentan el poder del Ejecutivo.
Juntémonos en una «Cumbre de la Decencia», no a dirimir cuál es el carácter de la revolución, cuáles son los mártires que nos servirán de estandarte, ni cuáles han de ser ejemplos universales de lucha, sino cómo podemos articular una fuerza electoral que presente opciones con vocación de poder en las elecciones congresionales, como elaborar instrumentos de propaganda que sirvan para educar a la población, como articular un organismo simple de dirección que articule a todos los sectores progresistas, como programar los actos del Centenario del Nacimiento de Juan Bosch que le arrebate los programados por los hipócritas, como crear un tribunal popular que enjuicie los casos de corrupción y de la Droga y de a conocer sus veredictos de decencia, en fin simplemente reunámonos a validar una opción de poder para evitar que nuestra nación siga por el oscuro camino que lleva. Me propongo servir de enlace: 809-222-4621 al igual que el correo que aparece después de «algo más que salud».
josed4606@gmail.com

