No está en la sábana II
En nuestra entrega anterior de “algo más que salud”, pudo entenderse que cuestionábamos al Director del Servicio Nacional de Salud (SNS) Chanel Rosa, pero en el fondo estamos de acuerdo en su planteamiento de que hay una deuda histórica con el sector salud. Cerramos haciéndole ver que esa cultura la han ido instaurando directores como los doctores Jorge Chahín, Federico Núñez y José Alfredo Español en sus respectivos hospitales Salvador Gautier, CECANOT y Vinicio Calventi.
Nos identificamos con su plan de fortalecimiento de los hospitales que por sus ubicaciones geográficas tienen un carácter estratégico como el Taiwán, de Azua y el materno infantil “José Francisco Peña Gómez”, de Mao. El primero para atender los casos serios de salud del Sur Largo y el otro para los que se presenten en la Línea Noroeste.
También con la remodelación del área de Emergencia del Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, que ha sido un dolor de cabeza los últimos años.
Chanel tampoco se comió el dardo envenenado de pensar que con la remodelación del Moscoso Puello se habrían de resolver los problemas de salud de esos sectores de la zona norte de la capital, y aseguró: “Al Moscoso Puello hay que descongestionarlo fortaleciendo los centros de atención primaria dispersos en esos barrios, garantizando que en ese primer nivel de atención se le resuelvan los problemas básicos a la gente y no tengan que llegar al hospital”.
En el mismo sentido de cambiar la cultura en la salud, que nosotros decimos es la cultura mala, insistió en que no se permitirán los rebotes de pacientes ni en el sector privado ni en el público “La salud es un tema de derechos humanos. Los rebotes son un problema que desborda el sistema hospitalario, que en la mayoría de los casos se producen en el sector privado”.

